Por José Samaniego Ponce
La recuperación de la economía de los EEUU parece confluir a una senda estable y sostenida, pero que tomará tiempo en retomar los niveles anteriores a la crisis que se desató en octubre de 2007. Se espera que este trimestre la economía de ese país vuelva a caer, pero mucho más lentamente que antes (en el primer trimestre de 2009 el PIB se redujo en más del 6%) y solo a fines de este año o inicios de 2010 podría empezar a crecer nuevamente. Van a ser ya dos años desde de que los indicadores económicos empezaron a descender luego de la larga burbuja inmobiliaria que se prolongó desde el segundo trimestre de 2002. En Europa, una economía menos flexible, las cosas van a demorar un poco más, pero se espera que las economías emergentes se conviertan en los generadores de crecimiento de la demanda y la producción.
La creencia convencional es que los movimientos del precio de las acciones se anticipan al ciclo económico y son predictores muy precisos del cambio en la percepción de la evolución del sector real de la economía. La lógica de esta creencia convencional es que los mercados ofrecen toda la información respecto a la economía y las acciones de política económica de las autoridades; y los agentes económicos, en base a ella, se forman expectativas respecto a la evolución del sector real. Ahora, los mercados creen que la economía se recuperará, las empresas venderán más en el futuro, tendrán más utilidades, aumentarán su precio y, por esa razón, empiezan a demandar acciones en las bolsas de valores. El Down Jones, el indicador de la evolución del precio de las acciones en la bolsa de valores en los EEUU, registra una sostenida recuperación desde marzo de 2009, mes en el que llegó a su mínimo de 6 600, desde un máximo de 14 200 en 2007. El día lunes, el Dow cerró en 9 400, lo que significa un crecimiento del 42% desde su nivel más bajo en marzo y del 8% desde diciembre del año pasado. Este indicador refleja el valor promedio del precio de las acciones de las 30 empresas más grandes de los EEUU y representativas de los sectores económicos. Las bolsas de valores de Europa (Eurostock) y Asia (el Nikkei japonés) siguen una tendencia similar.
Con la recuperación, hay dos indicadores que se mueven paralelamente y que son relevantes para la economía ecuatoriana: el valor del dólar relativo al de otras monedas y el precio del petróleo. Frente al primero, los análisis son más proclives a pensar en que la recuperación de la economía de los EEUU será más rápida que la europea y por lo tanto el dólar debería fortalecerse y el euro caer. Muchos analistas lo ubican por debajo del 1.35 a fines de 2009. En cuanto al precio del petróleo, se debería entender que la recuperación económica significa mayor demanda de hidrocarburos (más consumo de combustibles para barcos, aviones, vehículos, industrias, etc.) y por tanto una tendencia de aumento de su precio. El precio del petróleo ya se ha duplicado de $35 el barril en diciembre de 2009 a más de $70 en este mes, para tranquilidad de la balanza de pagos y las finanzas del sector público ecuatorianos. La recuperación parece haberse iniciado, pero el largo camino hacia el crecimiento no estará exento de problemas y tropiezos.
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Hora GMT: 12/Agosto/2009 - 05:12
