Para proteger por igual, legal y moralmente a docentes, estudiantes y trabajadores, el rector de la Universidad Católica, Michael Doumet, acudió ayer a la Fiscalía del Guayas.
En el despacho del fiscal Antonio Gagliardo presentó una denuncia contra autores, cómplices y encubridores de las agresiones ejecutadas contra los estudiantes Karol Solórzano, Carlos Febres Cordero, Raúl Gómez Lince, Francisco Icaza y Rodolfo Baquerizo.
Gagliardo escuchó los argumentos del asesor legal del alma mater, Aquiles Rigaíl, quien dijo que no hubo agresiones verbales contra el mandatario, pero sí agresiones verbales entre estudiantes y un grupo de infiltrados (no universitarios). En la denuncia se mencionan delitos graves como lesiones y atentado a la vida. En este último caso, se presume que un estudiante universitario fue golpeado en la región cervical por un sujeto, con una manopla de acero, que, actuando con saña y alevosía, pudo haberle ocasionado la muerte.
Gagliardo indicó que revisará la documentación y decenas de videos sobre las agresiones. "Hemos demostrado ecuanimidad y mucha prudencia". Hoy, a las 09:00, el fiscal de Misceláneos, Francisco Campodónico, receptará la versión libre y voluntaria de Doumet, en la indagación previa que abrió la Fiscalía, para determinar responsables en los incidentes. (CHM)
Hora GMT: 27/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito














08/Octubre/2008 a las 11:54
No acabo de entender porqué un gran sector de la prensa, caso Canal 4, Canal 12, Canal 2, Canal 10, etc., cuando los muchachos que lanzan piedras o emiten frases ofensivas, si son de los sectores pudientes y acomodados los llaman mártires y si son de los colegios públicos pasan a ser delincuentes, ¿porqué esa visión discriminatoria y de dividir al país entre los buenos y los malos?, es decir los niños adinerados pueden hacer lo que quieran y los pobres no, creo que la prensa, en general, debe sintonizar con el pueblo y no lo que les dicen que deben decir sus patrones los empresarios, eso haría un periodismo mucho más decente, franco e informativo, señalando el hecho para que nosotros lo interpretemos.