Dejar la funda de basura sellada fuera de casa no nos libra de responsabilidad frente al problema, sostuvo Eliana Rojas, de la empresa Natura Inc.
Cada día, Quito produce alrededor de 1 500 toneladas de basura, de las cuales solo 34 son procesadas para reutilización. Este trabajo lo hacen 300 personas, conocidas como minadores. Ellos vieron en la basura una fuente de empleo hace más de 40 años.

Es un trabajo digno que merece ser valorado, señaló Iván Chango, presidente de la Asociación Artesanal de Reciclaje Nueva Vida, entidad que labora en el antiguo botadero de Zámbiza, al norte de la capital.
Hace tres años, la Municipalidad construyó allí la Estación de Transferencia Porotohuayco (ET2) para el tratamiento de los desechos. Al momento, el grupo de minadores recicla pet (botellas plásticas), metal, papel, cartón, plástico y vidrio.
Para Chango, el aporte de su gente ayuda a mitigar el problema de la basura y evita que colapse el relleno sanitario. En promedio, cada reciclador gana $150 a la semana. Con miras a mejorar el proceso se planifica un proyecto de capacitación a la comunidad para la clasificación correcta de los desechos. Eso permitirá que se puedan aprovechar más elementos que llegan contaminados hasta la ET2 y dificulta la venta, manifestó Chango.
Para Rojas, la cultura del reciclaje debe ser una política de Estado pero la iniciativa recae sobre la población. Las empresas emplean empaques innecesarios en sus productos y las personas los compran, esa cadena de consumo debe cambiar, indicó.
La falta de una política preventiva y el desinterés de la población han hecho que el problema de la basura sea literalmente echado bajo tierra, señaló Gabriela Gómez, del Centro Ecuatoriano de Producción más Limpia (CPL), de la Cámara de la Pequeña Industria de Pichincha.
Según el CPL, en 2005 cada habitante de la ciudad generó 5,5 kg de basura. Por ahora, la cifra es de 7 kg. El 80% de la basura proviene de los hogares y el 20%, de las industrias. Esto se debe a la Ordenanza Municipal 213 sobre el manejo ambiental de los desechos y la visión responsable de los empresarios, dijo Gómez.
No obstante, aseveró que la solución está en que los desechos se clasifiquen en las viviendas. Hay varios proyectos latentes, pero no existe el apoyo concreto de las autoridades para emprender una campaña de capacitación, indicó.
En el país, Loja y Cuenca continúan a la cabeza de las ciudades más eficientes en el manejo de basura.
Fernando Yaguachi, director del departamento de Higiene en Loja, señaló que la concienciación fue difícil pero no imposible. Los inspectores sanitarios vigilan las calles y multan a quienes incumplen la norma, contó. Las multas van de $15 a $90, pero son pocos los que reinciden, declaró.
Por otro lado, Cuenca emplea los desechos orgánicos de los mercados El Arenal y Diez de Agosto, en la campaña Puesto a puesto, y elabora el Bioemac (humus procesado) que se distribuye entre los agricultores de la provincia. Todo es cuestión de determinación, expresó Eugenio Palacios, coordinador del Programa de Reciclaje. (GM)
Hora GMT: 17/Mayo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
