El presidente Correa expresó hoy, sábado, que no se permitirá la "balcanización" de América Latina al reiterar su irrestricto apoyo a su par boliviano Evo Morales, que enfrenta un duro conflicto con la oposición.
"No permitiremos otro (Augusto) Pinochet en América Latina, no permitiremos la balcanización de América Latina", declaró Correa durante su cadena radial de los días sábados.
Además, le envió un saludo de solidaridad a Morales. Un "abrazo solidario de todos tus hermanos de la región", le dijo. "Desde aquí el más grande abrazo al compañero Evo Morales", insistió ante decenas de simpatizantes.
"Evo, no dejaremos que el pasado vuelva, sabemos bien cómo son esas élites", agregó. "Cuenta con el total respaldo de los gobiernos y de los pueblos latinoamericanos", remarcó.
Correa tiene previsto viajar el lunes a Santiago para asistir a la reunión urgente de la Unasur para analizar el tema de la crisis boliviana. (AFP)
Hora GMT: 13/Septiembre/2008 - 17:57














13/Septiembre/2008 a las 13:45
Problema de muy dificil pronòstico, si partimos de que los pueblos son soberanos en sus decisiones y que enmarcados en realidades polìticas diferentes, poco o nada pueden hacer los paises vecinos, a no ser la de mediadores de la paz y gestionadores del buen entendimiento, so pena de caer en lo mismo que democràticamente criticamos, a saber el intervencionismo y la ingerencia en los asuntos internos de cada Estado, salvo solicitud espresa de los gobiernos de turno y siempre en aras del respeto a los principios democràticos que los une.
El Ecuador un paìs de paz, no debe promover el guerrerismo en Amèrica Latina, esta claro que ya los caudillismos y los autoritarismo no calan en el sentimiento popular y los pueblos saben que para salir del subdesarrollo se requiere de un clima de paz y seguridad en su màxima expresion. Los que aboguen por lo contrario saben que tienen sus dìas contados, sino muy cerca tenemos los desastrosos caudi-populismos del "señor" Bucaram y del "señor" Gutierrez, que poco y flaco favor le hicieron al pueblo ensalsandolo e ilusionandolo falsamente para su provecho personal, mascara que muy poco les duro porque el pueblo los sacò a latigo limpio; con semejante resultado los que tengan la tentaciòn de caer en el egocentrico narcisismo de creerse los dueños de la verdad y de los pueblos, deberàn pensarselo dos veces.