|    Pico y placa Quito:  7-8    |  

Quito: 9 361 mujeres agredidas en 9 meses

Publicado el 25/Noviembre/2012 | 12:57

Quito: 9 361 mujeres agredidas en 9 meses

Hoy es el día internacional de la no violencia contra la mujer

Solo el 20,6% de las violentadas presenta la denuncia. Se estima que de enero a septiembre 45 400 fueron víctimas de violencia El Cabildo creó los Centros de Equidad

Niñas abusadas sexualmente, mujeres maltratadas psicológicamente por sus parejas, golpes y violencia doméstica son los casos más comunes en la Comisaría Segunda de la Mujer en Quito. El miércoles, Cristina P. acompaña a su hija de 17 años a la institución. Estar sentada en la sala de espera le trae recuerdos. Hace unos nueve años, ella fue la denunciante. Ahora era su hija.

Todo comenzó hace 33 años. Cuando tenía 14, se casó. Al poco tiempo, su esposo comenzó a maltratarla física y psicológicamente. Por vergüenza, no decía nada. Pero mientras los años pasaban, las agresiones seguían.

Cuando su esposo se volvió alcohólico, la situación empeoró. Los gritos y golpes se volvieron cotidianos. Su cuerpo se llenaba de moretones. Cristina soportaba todo esperanzada en que su esposo cambie.

A los 20 años, ya era madre de cuatro niños. " Yo no tuve una familia completa -dijo-, por eso no quería quitarle el papá a mis hijos" . Cuando tuvo 30, su esposo, se fue con otra mujer. El hombre regresó a los tres meses. Pero al día siguiente, volvió a desaparecer con $500 que tenía Cristina. Mientras relata la historia, su hija llora. " Esa fue la gota que derramó el vaso -dijo-. Yo pensé que al estar con él ayudaba a mis seis hijos pero me di cuenta que la violencia los estaba destruyendo" . Luego de eso, decidió no volver con él y lo denunció.

Su relato es interrumpido por un funcionario de la comisaría. " ¿Quién tiene el turno siete?" , dice. Cristina y su hija se levantan y siguen al hombre. La historia de Cristina se repitió en la hija quien acudió a poner una denuncia en contra de su esposo, por violencia doméstica.

Luego de proporcionar todos su datos, conversa con la sicóloga del Centro de Equidad y Justicia (CEJ) Tres Manuelas, en la zona centro. Dentro del lugar también funciona la comisaría. Termina la charla y su rostro que en principio reflejaba temor, ahora muestra alivio. Está decidida, dice, a no permitir que la maltraten. En la sala de espera, seis mujeres más aguardan su turno.

Al mes, en esta dependencia se atienden 1 250 casos de violencia doméstica. Según el Observatorio Metropolitano de Seguridad, entre enero y septiembre de este año se registraron 9 361 denuncias por maltrato a mujeres en Quito. Además, se detectaron cinco parroquias donde la muerte de mujeres por violencia es más frecuente: Turubamba, Conocoto, La Ferroviaria, Mariscal Sucre y Calderón.

Según Lourdes Rodríguez, secretaria de seguridad del Municipio, esta cifra es alarmante. " Los datos reales son otros -dijo Rodríguez-. La violencia se invisibiliza en la ciudad porque las víctimas no denuncian" .

La aseveración de la funcionaria se confirma con datos de la encuesta nacional de relaciones familiares y violencia contra las mujeres del INEC. El documento revela que solo el 20,6% de las mujeres que han sufrido violencia denunciaron el hecho.

Según el INEC, del total de mujeres que han vivido algún tipo de maltrato, el 76% ha sido violentada por su pareja o ex parejas. Además, en todos los niveles de educación, la violencia sobrepasa el 50%. Sin embargo, en las que poseen menos nivel de instrucción, puede llegar al 70%.

La cifra se repite con el número de hijos. De acuerdo a la encuesta, a partir del tercer hijo, más del 50% de las mujeres sufre violencia física o psicológica.

Según el INEC, Pichincha es la tercera provincia con el más alto índice de violencia en el país.

Para Cecilia Mena, coordinadora del proyecto ciudades seguras de ONU Mujeres, la violencia se puede manifestar en cualquier lugar. Las edades de mayor vulnerabilidad van desde los 16 a 37 años.

Según el Observatorio Metropolitano de Seguridad, nueve de cada 10 mujeres han sufrido violencia de carácter sexual en el transporte público. De ellas, solo el 5% presentó una denuncia formal. Además, el 16% de las mujeres cambia su forma de vestir para evitar agresiones en la calle.

Por ello, la Secretaría de Seguridad estudia un plan que permitirá, a futuro, que las mujeres tengan vagones exclusivos en el sistema Trolebús. Para reducir la violencia también hay proyectos como " Cartas de Mujeres" o " Quiero andar tranquila, calles sin acoso" . (CG)

Los Centros de Equidad y Justicia y su trabajo

En 2002 el Municipio de Quito reconoció a la violencia de género como una problemática de salud pública y seguridad ciudadana. Para erradicarla, se crearon los Centros de Equidad y Justicia (CEJ). Según Margarita Oviedo, directora del CEJ Tres Manuelas, el objetivo de los centros es que las víctimas de violencia tengan acceso gratuito a servicios de administración de justicia como las Comisarías de la Mujer y la Familia, el Ministerio Público y el acompañamiento de la Policía Nacional en el mismo espacio. Estos lugares también cuentan con un equipo de profesionales como abogados, sicólogos y trabajadores sociales. Cada año, las atenciones en los centros crecen. En 2006 se registraron 14 333 casos, mientras que en 2011 la cifra subió a 156 496.

El 64% de los usuarios son mujeres, el 27% son hombres y el 9% niños. Según Oviedo, el aumento en las atenciones se debe a la naturalización que se le ha dado a la violencia. " Las personas -dijo Oviedo- creen que agredir a alguien verbal o físicamente es algo normal pero no lo es" . En el CEJ Tres Manuelas, ubicado en las calles Loja y Venezuela, trabajan también en prevención. El personal ofrece talleres a los centros educativos de la zona centro. Los niños y jóvenes aprenden sobre lo que es la violencia, sus derechos y los riesgos que deben enfrentar. También dan charlas a los hombres que han sido detectados como agresores. Hay cinco CEJ más en Quito, están en las zonas de Quitumbe, Eloy Alfaro, Tumbaco, La Delicia y Calderón. Atienden de 08:00 a 16:30.

'Cambié mi forma de vestir y de maquillarme'

"Conviví con él durante tres años y cuatro meses, pero a partir del año y medio empezó a agredirme física, sicológica y sexualmente de manera constante. Yo hacía todo lo que él quería, cambié mi forma de vestir y de maquillarme. Hasta estuve en el gimnasio porque me decía que estoy gorda. Él padece celos obsesivos y enfermizos, me seguía a todos lados. Me insultaba y decía que estoy loca. Cuando supo que estoy embarazada, me exigió que aborte. Yo me negué y me echó de la casa. Estoy enferma con toda esta situación. En enero de 2011 presenté una denuncia por maltrato en la Comisaría Segunda de la Mujer" .

'Si fuera su hija, no me habría hecho eso'

" Estoy en sexto grado. Un día mi padre me pidió que entre a su cuarto y me saque la ropa. Él se sacó la ropa, me tiró a la cama y me violó. Esto pasó seis veces. No podía contarle a mi mamá porque él me quedaba mirando feo. Él me dijo que si avisaba lo que pasó iba a matar a mis dos hermanos. Le conté a mi hermana de 15 años que está casada y vive en la Costa. No soy reconocida, por eso él me dice que si fuera su hija no me hubiera hecho eso. A mi hermana de 7 años también le quiso hacer lo mismo. Él es malo, nos pega y regaña" .

La realidad de la violencia en Ecuador

Según la encuesta nacional de relaciones familiares y violencia contra las mujeres del INEC, nueve de cada 10 mujeres divorciadas han vivido algún tipo de violencia. En los casos de maltrato dentro de una relación, solo el 11,8% de las mujeres casadas respondió que pensaría en separarse. El otro porcentaje respondió que los problemas no son tan graves o que piensan que la situación va a cambiar. En Ecuador, una de cada 10 mujeres ha sufrido abuso sexual antes de cumplir 18 años. En caso de violación, el 15% de los casos fueron denunciados y de ellos, solo el 3% de los responsables, fueron sancionados.

'No sé qué me pasa. No quiero que me violen'

"Vivo solo con mi mamá, mi papá murió hace tiempo. Mi mamá vende gorras plásticas y frutas en la calle. A veces, mi tío de 23 años, viene a visitarnos. Él tiene esposa y tres hijos. Todos viven en Machachi. Cuando llega, él me coge la barriga y la vagina. Un día me quitó la ropa y me tiró a la cama. Me hizo dormir y cuando desperté sentí dolor en la vagina. Me ha hecho esto desde que tenía 10 años. Mi madre no sabe nada. Tengo miedo de que me pegue y me hable. Desde hace un mes no menstruo y estoy con náuseas. También me dan ganas de vomitar. Le dije a mi mamá que me siento mareada, y me dice que me tome una pastilla. No sé qué me pasa. No quiero que me violen de nuevo" .

 

Archivado en | Quito  |

Tags : Quito  Mujeres  Violencia 


Votos: 0.0/5 (0 votos)


Actualizado por

1

chalmeida - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Publicidad