Gonzalo Ortiz Crespo
gortiz@hoy.com.ec
Si en el Ecuador, y en otras latitudes, los gobernantes tienen la inveterada costumbre de echar la culpa de todo lo que va mal a las administraciones anteriores, el presidente Rafael Correa ha de tener el récord mundial en este deporte.
Cinco años y medio después de que inició su Gobierno sigue encontrando culpables en las administraciones anteriores. Un ejemplo reciente y que causa risa a quien algo conoce del tema, es de hace un par de sabatinas: la falta de vías al nuevo aeropuerto de Quito (NAIQ). Tras echar, fiel a la parte más obscura de su personalidad, epítetos insultantes contra el Gral. Paco Moncayo, el economista Correa dijo que se debía a que aquella Alcaldía demostró mediocridad e incapacidad y proyectó un aeropuerto sin vías de acceso.
Todo lo contrario: la administración de Moncayo las planificó temprano y el Concejo, en sesiones de junio y julio de 2006, con el voto favorable del actual alcalde Augusto Barrera, aprobó la red básica vial para la zona noroccidental del Distrito Metropolitano de Quito. Es sabido, y yo mismo he contado en esta columna, que fue el Gobierno de Correa y no ninguna administración anterior el que demoró un año la autorización para firmar el crédito de la CAF al Municipio de Quito para construir la vía que aconsejaba la técnica y la razón natural: la de Gualo. A pesar de lo tardío de la autorización, ya en la alcaldía de Andrés Vallejo, la vía quedó financiada, licitada y con el derecho de vía expedito con las expropiaciones. Fue el actual alcalde el que decidió abandonar esa vía y retrasar las demás. Con tortuguismo se puso a hacer la vía de Collas, que solo estará lista un año después de inaugurarse el NAIQ y que, como bien señaló Paco Moncayo en su respuesta al presidente, no soluciona para nada el problema del tránsito a Tumbaco.
Puede que con esta culpabilización a los demás, el actual gobernante gane o crea ganar popularidad entre personas desconocedoras. Sin embargo el efecto es grave para su propia administración y la de los gobiernos locales subordinados, pues esa negatividad les impide aprender y ponerse en tensión creativa, pierden oportunidades y destruyen lo ya logrado. No es necesario recurrir a la Teoría de Juegos ni a modelos matemáticos para saber que, en cualquier actividad de la vida, y no se diga en las empresas y en los gobiernos, construir sobre los hombros de los demás, avanzar tomando la posta del anterior, es mucho más eficiente y consigue mejores resultados que ponerse a satanizar al pasado. El que sataniza se ciega y, si llega a avanzar, lo hace dando tumbos, tropezándose y cayéndose.
Esa es una de las razones –junto con la explosión demográfica de la burocracia– por la que con tantos miles de millones de dólares como los que ha malgastado en estos años, el actual Gobierno es ineficiente. La estrategia de echar la culpa al otro solo es útil a corto plazo. Si se alarga, perjudica a la propia administración porque no ve dónde están los problemas y no puede ajustar su comportamiento en consecuencia.
Autor: Gonzalo Ortiz - gortiz@hoy.com.ec Ciudad Quito







03/Junio/2012 a las 08:19
ES PRACTICA COMÚN DE ESTE GOBIERNO NO RESPONSABILIZARSE DE NADA, OCULTA SU INCAPACIDAD CON INSULTOS PROCACES, DESCALIFICACIONES, MOFAS Y BURLAS. COMO TIENE UN MINISTERIO DE PROPAGANDA CON UN GOEBBELS CRIOLLO QUE A TRAVÉS DE LOS MEDIOS, ESPECIALMENTE LOS DEL RÉGIMEN, REPITE MIL VECES LAS INFAMIAS Y MENTIRAS QUE COMO EN LOS TIEMPO DE HITLER SE "CONVIERTEN" EN VERDADES...UNA INFAMIA MÁS NO LE HACE AL TIGRE.