Ahora es imprescindible que Barrera asuma con determinación y firmeza la construcción de las vías al nuevo aeropuerto
Por Ana María Correa
amcorrea@hoy.com.ec
Augusto Barrera ha metido un gol de media cancha. La recientemente concluida renegociación del contrato para la construcción del nuevo aeropuerto de Quito es el logro más importante alcanzado por esta administración. En contra de todos los pronósticos y malos augurios que advertían de un potencial abandono de la obra, parece que este proceso es el resultado de un proceso de negociación exitosa, en el que se han puesto por delante los mejores intereses de la ciudad de Quito para lograr un modelo más equilibrado que dé bienestar a la mayor cantidad de quiteños.
No se puede dejar de celebrar el hecho de que el alcalde de Quito y los concesionarios hayan podido concluir exitosamente el proceso. Esta es quizá la muestra más visible, para mí, de que una actitud firme pero que no personaliza y encarniza la pelea, que busca con objetividad mejores condiciones y, sobretodo, cultiva el diálogo para la resolución de problemas, es definitivamente la que da mejores resultados en la gestión de lo público. En el manejo de Quito, la visión de AP parece que se va moldeando y pragmatizando. El lenguaje adoptado de consecución de una "alianza estratégica" me parece que da cuenta de una visión bastante más fresca y renovada de la que imprime la tónica en el Gobierno central. Barrera ha conseguido resaltables logros para Quito, pues el Municipio será ahora copartícipe del 26% del nuevo aeropuerto y, por lo tanto, podrá participar también de los réditos de la obra. Pasar de una cifra original de $295 millones a una de $877 millones es un avance más que sustancial, sobre todo porque se reconoció que todo lo que los quiteños hemos pagado como tasas a lo largo de estos años, que son aproximadamente $180 millones, se incorporan como aporte al proyecto, lo cual era un asunto medular como para que se equilibren las condiciones de este acuerdo. La conclusión de este proceso ha dejado sin piso aquellos argumentos absolutistas que defendían el proyecto del aeropuerto como un juego de todo o nada, de aquellos que están con la ciudad y aquellos que están contra ella. También ha matizado profundamente aquellos que se fundamentaban con ceguera en que cualquier cosa era aceptable y que toda concesión es perfecta y deseable. Esta visión, desde una izquierda pragmática y realista, muestra irrefutablemente que un modelo de mayor equidad y mayor justicia definitivamente es posible, al igual que lo es un modelo en el que las partes están dispuestas a conceder más para ganar más y que trabajan concertadamente en un modelo que genera mejores condiciones para todas las partes, y en el que interactúan simbióticamente lo público y lo privado. Ahora, es imprescindible que Barrera asuma con determinación y firmeza la construcción de las vías al nuevo aeropuerto. Si la obra estará lista en 2011, Quito no puede esperar más para empezar las obras viales. El nuevo aeropuerto constituye una apuesta que transformará urbanísticamente a la ciudad, por el impacto del sitio que quedará vacío como por la transformación de Tababela a partir de todos los servicios circundantes. Sin embargo, cualquier desarrollo en ese sentido requiere como condición básica que se termine ya toda ambigüedad e incertidumbre. La conclusión de la renegociación es un inmenso paso hacia adelante.
Hora GMT: 12/Febrero/2010 - 05:06

12/Febrero/2010 a las 05:41
"Ahora es imprescindible que Barrera asuma con determinación y firmeza la construcción de las vías al nuevo aeropuerto"
Bien por el alcalde capitalino, pero es importante tener en mente que Quito necesita el METRO.
12/Febrero/2010 a las 08:27
Ahora hay que observar que ningún valor entregado es gratis, todos pagaremos la diferencia de valor que percibirá el municipio, en pocas palabras se traduce en menos competitividad, eso se puede dar por firmado. Todos los usuarios pagaremos la diferencia.
12/Febrero/2010 a las 11:05
Así se trabaja Dr. Barrera, sin gritos destemplados ni altisonantes, en la mesa de negociaciones, con la fuerza de la razón y las leyes en la mano. Bien por La Capital de TODOS los ecuatorianos, Quito "Luz de América", Patrimonio de la Humanidad.
12/Febrero/2010 a las 14:34
MUY BIEN POR EL ALCALDE BARRERA, QUITO SE LO MERECE, ES UNA BELLA CIUDAD
12/Febrero/2010 a las 15:00
Lo que se ha conseguido no es ninguna maravilla, creo yo es el minimo a lo que la contraparte podia acceder considerando que todos los riesgos son por parte del municipio. Esta negociacion se hubiera realizado en las mejores condiciones si desde un principio se hubiere planteado mejores participaciones, el Sr Barrera fue parte del Consejo de Quito y responsable de una pesima negociacion, algo se ha conseguido en todo caso lo importante de todo es que la obra sigue y Quito tendra un aeropuerto aunque un poco caro pero en todo caso una obra que ofrecera servicios mas seguros. En todo caso las autoridades de control deben seguir investigando sobre las irregularidades de la contratacion. Por lo pronto sabemos que las denuncias de la Sra Valarezo tenian algo de razon.