Análisis de HOY
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La sociedad civil ganó la partida al Consejo Nacional Electoral (CNE), porque el conteo rápido de votos que hará Participación Ciudadana no es un triunfo solo de esa institución sino de la democracia.
La decisión adoptada el martes por la noche por el máximo organismo del sufragio lo que hizo fue bajar las altas tensiones que hay alrededor de este proceso. ¿Qué fue lo que se decidió? Que tal como lo ha hecho en los últimos 10 años, Participación Ciudadana, con 10 mil voluntarios en las 24 provincias del paÃs, haga un monitoreo cuantitativo del proceso y ofrezca, en dos horas, resultados presidenciales y de asambleÃstas nacionales y provinciales, con un margen de error del 0.5%.
La elección del 17 de febrero es sui géneris. Lo han dicho expertos en materia electoral asà como campañistas con larga trayectoria. En los últimos meses han subrayado la falta de reglas claras, las preocupaciones por los posibles favoritismo de los árbitros, las desventajas al momento de promocionarse... La lista es larga y no parará en las próximas semanas. Basta con mirar las denuncias sobre el uso de bienes públicos. O los problemas para la entrega de las claves a los responsables de campaña. O las vallas que se han retirado porque están en lugares prohibidos... La lista, al parecer, no se dejará de escribir.
Por eso, cualquier acción que contribuya a dar garantÃas a la sociedad civil de que sà se quiere hacer un proceso transparente y diáfano es bienvenida.
Aunque Participación Ciudadano no consiguió que los miembros de las juntas receptoras del voto también sean parte de sus voluntarios, eso no quita que esos ciudadanos hagan una contribución, que está más allá del trabajo que les impone el CNE. Ellos también pueden garantizar que el proceso sea limpio desde su espacio y denunciar si se encuentran con cualquier irregularidad.
Y junto a ellos deben estar los delegados de los partidos y movimientos polÃticos que participan en esta contienda. Ellos también deben estar pendientes que cada etapa del proceso, hasta su término, se cumpla correctamente. Si ellos no se responsabilizan de ese trabajo, nadie más lo hará. Como actores polÃticos tienen incluso más responsabilidad, porque son sus candidatos los que están buscando representar a la sociedad que se muestra apática ante el proceso.
Los observadores internacionales tampoco son ajenos a esto, aunque ellos no hacen un seguimiento pormenorizado, deberán señalar las debilidades que se han encontrado.
Si se sigue con esta lÃnea de responsabilidades, el CNE no deberÃa esperar que le sigan mostrando, cada semana, hechos que ni siquiera debieran ocurrir. Es hora que cumpla a cabalidad su papel. La sociedad civil ganó un punto con el conteo rápido, pero faltan varias semanas de vigilancia para la elección.
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Ciudad Quito







