El agresor, identificado como Massimo Tartaglia, tendría problemas mentales. No es la primera agresión al premier italiano

Roma. El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, fue agredido y herido ayer al final de un evento político en la plaza de Duomo de la ciudad italiana de Milán. Con la boca ensangrentada, el líder fue sacado del lugar en el que se celebró un mitin de su partido y fue trasladado al hospital San Raffaele.
Según un primer diagnóstico, el primer ministro sufrió una lesión lacero-contusa interna y externa en la boca, así como daños en los dientes. Y aunque en ningún momento perdió la consciencia, permanecerá hospitalizado hasta hoy por orden de los médicos.
Todo comenzó cuando durante su discurso en el acto de su partido Pueblo de la Libertad (PDL), el político fue interrumpido por las protestas de un grupo de personas que le profirió gritos de "payaso" y "dimisión". Ante esto, Berlusconi elevó el tono de su voz y les grito en varias ocasiones "vergüenza".
Luego continuó hablando y arremetió contra la izquierda y los jueces. Además dijo: "El jefe del Gobierno, según la oposición es un monstruo. Pero no creo que lo sea, no solo porque soy guapo, sino porque soy un buen tipo", comentó el primer ministro, irritando más a sus opositores.
Acto seguido, el gobernante bajó del estrado para saludar a sus partidarios. Allí un hombre identificado por la Policía como Massimo Tartaglia, de 42 años, se le acercó y le asestó un golpe seco en el rostro.
En las imágenes de televisión, Tartaglia aparece aturdido mientras los policías se lo llevan. Según la prensa local, el hombre está siendo tratado por problemas mentales desde hace 10 años.
Berlusconi sufrió otra agresión parecida hace varios años en Roma. Un joven le lanzó entonces el trípode de una cámara de fotografía con el que le abrió la cabeza. (AFP-EFE)
Hora GMT: 14/Diciembre/2009 - 05:12

14/Diciembre/2009 a las 11:57
Por la boca muere el pez....
Gran señorito, dueño de casi todos los medios de comunicación de Italia....
14/Diciembre/2009 a las 12:31
Los discursos incendiarios incendian, aqui, en italia y en la china...ojala no lleguemos a esos extremos aca, en venezuela ya se matan lo que poyan al gobierno y los que no...Presidente no siembre el odio y la division entre nosotros no le hace bien a nadie, ganara el respaldo de los mas extremos y perdera el de muchos, luego para mantener su cuota de poder tendra que ser cada vez mas extremo, perdera muchos buenos colaboradores....bueno, los buenos que tenga...ojala sean muchos aunque no parece y cada vez se vera mas solo y deseperado llevando al pais a donde nadie quiere que vaya...lastima que no aprendemos por experiencia ajena, venezuela y cuba no son ejemplos a seguir presidente.