Veeduría ciudadana pide agilizar la construcción con el fin de intensificar el turismo entre Bahía y San Vicente
La construcción del "gran puente" como llaman al viaducto entre Bahía de Caráquez y San Vicente, en el norte manabita, no avanza por los cuestionamientos, divergencias y problemas.
La obra de 1,8 kilómetros de extensión que se inició en octubre de 2007 por parte del Cuerpo de Ingenieros del Ejército no presentaba mayores dificultades, hasta que el ex asambleísta Leonardo Viteri (PSC), oriundo de Bahía, hizo cuestionamientos.
Viteri dijo que son "observaciones" para alertar por la obra y agregó que sus dudas se generaron porque la empresa que realiza la fiscalización (CPR y Asociados), dirigida por Nelson Caicedo, de la ciudad de Guayaquil, no hizo pública la fiscalización del mes de junio. Sin embargo, sostuvo que ese informe hace observaciones a la parte en donde van los pilotes para el puente.
El ex asambleísta manifestó que la recomendación que hacen es que los pilotes vayan enterrados a 90 metros del subsuelo. Aquello -dijo- encarecería mucho el proyecto, ya que el promedio previsto de hincada de pilotes es de 45 metros.
"Hay que estar alertas porque puede haber una tendencia para que el puente se encarezca, tal como sucedió con el Carlos Pérez Perasso, de Guayaquil, que de $75 millones terminó costando $150 millones", acotó.
Incluso alertó que podría haber una estrategia para que la obra la ejecute otra compañía.
Asimismo indicó que el presidente Rafael Correa mencionó -en alguna ocasión- que la obra debe continuar tal como está.
Seguridad de la obra
La otra preocupación entre algunos grupos de manabitas es que de no hacerse el pilotaje hasta esa profundidad (90 metros), la obra quede insegura, por lo que se espera el contacto con la empresa fiscalizadora que está en Guayaquil.
Ante todo esto, Pedro Mosquera, coronel del Ejército y jefe del grupo de trabajo en el puente, expresó que "en el proceso de construcción (del puente) no tiene nada que ver el presidente Rafael Correa", y que no les ha dado ninguna orden especial.
Sobre el informe de la fiscalizadora informó que todo se trató de un documento técnico, en donde se señala que "en caso de un evento sísmico los pilotes no soportarían, debido al tipo del subsuelo en donde se ubicarían, el cual tendría alta humedad y ante una carga sísmica podría provocar un asentamiento".
Sin embargo, Mosquera señaló que el puente tendrá en total 408 pilotes, de los cuales 360 van en agua.
Aseguró que a la profundidad actual de los pilotes se han realizado las pruebas dinámicas y que cada pilote soporta entre 150 a 300 toneladas. En este sentido, indicó que la seguridad es muy alta, incluso 2,5 veces más de lo normal, por lo que garantizó la seguridad de la obra con el sistema que se aplica. (LFV)
Obra genera varios criterios
Fiscalización no se pronuncia
Nelson Caicedo, representante de la fiscalizadora "CPR", prefirió no hablar del tema; sin embargo dijo que todo lo maneja directamente el Ministerio de Obras Públicas (MTOP).
Por su parte, el subsecretario del MTOP en Portoviejo, Aldo Vásquez, aseveró que el presidente Rafael Correa no ha influido en los criterios técnicos de la obra y agregó que la hincada de los pilotes en el lado de Bahía de Caráquez fue técnicamente autorizada por el Ministerio. (LFV)
Utilidad y avance de los trabajos
El puente entre Bahía de Caráquez y San Vicente permitirá unir zonas de Manabí que por varios años han permanecido desconectadas por el estuario del río Chone, el cual forma un brazo de agua que separa a las dos ciudades. Para sortear ese tramo, las personas deben utilizar gabarras o pangas.
La obra que cuenta con un avance del 15%, de no haber sobreprecio, costaría $87 millones. Actualmente, 179 personas trabajan en los accesos. (LFV)
Hora GMT: 15/Septiembre/2008 - 05:14
