Por Marena Briones Velasteguí
mbriones@hoy.com.ec
No escucho las cadenas sabatinas. Lo que termino conociendo acerca de ellas proviene de comentarios casuales, de opiniones vertidas en columnas periodísticas y, obviamente, de la cobertura noticiosa. No estoy, pues, en condiciones de evaluar los anuncios presidenciales en el contexto radial en el que son vertidos. No obstante lo dicho, las explicaciones que siguen a las reacciones despertadas por algunos de esos anuncios suelen dejarme la impresión de que ellos han nacido más de la impetuosa fogosidad del momento que de una efectivamente bien pensada y planificada decisión. Quiero decir que lo que percibo es que, recién después de nacido el anuncio, empiezan a perfilarse una que otra justificación y uno que otro atisbo de posible concreción. Probablemente, esa es la razón por la cual tales anuncios no ejercen sobre mí la tentación de andar dándoles vueltas en mi cabeza.
Esta vez, sin embargo, me ha atraído la idea de decir algo sobre los denominados "comités de defensa de la revolución ciudadana". Si de lo que se trata es de conformar más núcleos organizados para promover la participación ciudadana, como se ha afirmado posteriormente, eso es algo que, aún sin anuncio, podía ponerse en marcha. Para hacerlo, no era menester anticiparlo. Así que, o el anuncio tuvo su origen en una emoción coyuntural o fue echado a rodar cual si fuera un anzuelo. En cualquiera de los dos casos, el Gobierno acaba de abrirse un gran frente, pues la actual Constitución establece que la participación en democracia deberá orientarse por los siguientes principios: el de igualdad, el de autonomía, el de deliberación pública, el de respeto a la diferencia, el del control popular, el de solidaridad y el de interculturalidad.
Y, en la parte relativa a la participación en los diferentes niveles de Gobierno, la Constitución prevé que, "Para el ejercicio de esa participación, se organizarán audiencias públicas, veedurías, asambleas, cabildos populares, consejos consultivos, observatorios y las demás instancias que promueva la ciudadanía". De tal manera que, con el anuncio en cuestión, el Gobierno ha asumido públicamente el compromiso de impulsar el ejercicio del derecho ciudadano, que es un derecho de todos -afines y disidentes- "a participar en todos los asuntos de interés público
a través de los mecanismos de la democracia representativa, directa y comunitaria", como también dispone la Constitución.
Esa sí que es una prueba de fuego. No olvidemos, además, que la propia Constitución se erige a sí misma como norma suprema de directa e inmediata aplicación en cuanto a los derechos fundamentales (principios y valores) contenidos en ella. Jueces, autoridades administrativas y servidores públicos, sin excepción, están obligados a esa aplicación directa e inmediata de las normas constitucionales; normas que, por otra parte, siempre deberán interpretarse por el tenor que más se ajuste a la Constitución en su integridad.
A mí, sinceramente, sí me agradaría ver cómo toma cuerpo una acción ciudadana proactiva, deliberante, informada, crítica, responsable y coconstructora del futuro del país. ¿Seremos testigos de algo así?
Hora GMT: 21/Agosto/2009 - 05:13

21/Agosto/2009 a las 11:09
Todo en lo que el señor Correa imite de Chavez, nunca será bueno. En cuanto a los “comités” esta vez me remito lo que leí de un inteligente forista: Respecto a la iniciativa de nuestras más altas autoridades invirtiendo su tiempo –que lo pagamos todos– en el que se incita a conformar “Comités de Defensa de la Revolución Ciudadana”, que defiendan al Gobierno Nacional y su autodenominada “revolución ciudadana”; me pregunto, ¿es qué el Gobierno está en una situación inestable que necesita ayuda? ¿Por qué debemos los ciudadanos defender al Gobierno?
El artículo 158, tercer inciso de nuestra Constitución, dice: “La protección interna y el mantenimiento del orden público son funciones privativas del Estado y responsabilidad de la Policía Nacional”. Entonces nos está prohibido por la Constitución participar en la defensa del Gobierno; y es lógico porque de hacerlo derivaría en retroceder a la justicia con mano propia, por lo que pido a nuestro Presidente que recapacite con la Constitución.
No quisiera ver a ciudadanos lanzando gases lacrimógenos a medios de comunicación o golpeando a periodistas que no están de acuerdo con un proyecto de ley, como ocurre en Venezuela con estos “comités”. Esta forma de militarizar ciudadanos en la política, ocurrió en la época hitleriana y en la misma repudiada época anticomunista que vivió Estados Unidos, cuando un hermano delataba a su hermano, o un vecino repudiaba a otro vecino en una especie de fervor “defensivo” de un sistema político, que terminaba con alguien muerto, herido o en actos de vandalismo.
A mí pídanme que defienda un ideal, valores, el orden, la justicia; pero no a un nuevo grupo político entremezclado con viejos políticos, ni al Gobierno, cuando eso me está prohibido.
21/Agosto/2009 a las 11:41
“Hay ideas que no son del tiempo presente aunque sean modernas, ni de moda aunque sean nuevas, por querer enseñar más de lo que todos aprenden, pocos me han entendido, muchos me han despreciado y algunos se han tomado el trabajo de perseguirme”.
Hoy se cuestionan la pertinencia de los comités de defensa de la revolución ciudadana"., por ser las instancias de participación, articulación e integración entre las diversas organizaciones gubernamentales y el pueblo organizado en el ejercicio directo de las políticas públicas. En este sentido el poder popular se reviste de la participación formación integral de los ciudadanos y las ciudadanas, la formación y fortalecimiento de sus valores éticos, la información y divulgación de la realidad histórica, geográfica, cultural, ambiental, conservacionista y socioeconómica de la localidad, la integración familia-escuela-comunidad, la promoción y defensa de la educación, cultura, deporte, recreación, trabajo y la salud.En el marco de estos preceptos, un gran número de ciudadanos integrantes de los diferentes comités del poder popular seran autodidactas en sus saberes de formación, por lo tanto un alto porcentaje de sus miembros se destacaran en los siguientes ocupaciones: el tejido, la pintura, la cerámica, la música, la escultura, el teatro, las danzas,
Así mismo los "comités de defensa de la revolución ciudadana"son sistematizadores originarios de la historia comunitaria, al mantener registrados el acervo cultural de personajes populares, anécdotas, cuentos, chiste, prácticas médicas, gastronomía, juegos tradicionales, nombres o apodos de ciertas zonas urbanas. Otra de las misiones de los voceros, es el trabajo articulado con la dirección de los planteles educativos y los ministerios competentes en las áreas de educación, cultura, deporte, recreación, salud, trabajo. Considerando estas perspectivas, es preciso recrear algunas aproximaciones de sus fusiones, para ello tomaremos como ejemplo la mesa de salud y la de recreación. La primera promoverá campañas de vacunación, odontológicas, nutricionales, charlas referidas al embarazo precoz, foros orientados a la prevención del dengue, la gripe.
En definitiva este es el momento perfecto para volvernos participativos, solidarios, protagónicos, creativos, en lugar de criticar y juzgar a la ligera, preguntemos: ¿Cómo podemos contribuir? Hagamos nuestro aporte consciente, responsable, amoroso, voluntario, generoso, por el futuro de nuestros hijos.
21/Agosto/2009 a las 13:00
Creo es un buen deseo la conclusion del articulo , pero que pena que no pase de ser una utopia , pues el fin y desarrollo TACTICO de los CDR , facilmente seran desviados de dicho digno proposito ; porque por su misma denominacion , estas instituciones populares ya determinan una accion violenta por ser de " defensa de la revolucion " y tambien , aspirar a una revolucion pacifica , es otra utopia no les parece?
Tacticamente , es muy sencillo convertir a estos comites en elementos de recoleccion de informacion de la coyuntura y accion de propios y extranos - lease , detractores de la revolucion - y que obviamente podrian ser posteriormente blancos de la accion revolucionaria o la justicia manipulada , a lo que se anade , que facilmente podrian ser miembros de una convocatoria para manifestaciones o contra manifestaciones verdad?