Por Diego Araujo Sánchez
daraujo@hoy.com.ec
El proyecto gubernamental de Ley de Comunicación presentado a la Legislatura por Rolando Panchana revela falta de comprensión del papel de los medios de comunicación en una sociedad democrática, una tendencia intervencionista del Estado y el afán gubernamental de controlar los medios de comunicación.
La aprobación de ese proyecto representaría una mutilación a la libertad de expresión y de prensa, una amenaza contra la democracia. La Ley Panchana parte de la falsa idea de que en el país se ha manejado la comunicación de espaldas a los derechos de los ciudadanos, idea que evidencia un insostenible prejuicio e ignorancia de la historia de la prensa en el Ecuador.
La libertad de expresión y de prensa no son concesiones del Estado ni del Gobierno, sino derechos básicos inherentes a las personas y las sociedades; ponerles cortapisas impide la construcción de una democracia. Esta se desarrolla con la libre circulación de ideas, el debate público, la exposición de las discrepancias y el pluralismo.
El proyecto pone en manos del Estado y del Gobierno un derecho que corresponde a las personas y la sociedad. Por eso se burocratiza el control de la comunicación con la creación del Consejo Nacional de Comunicación e Información, organismo frente al cual se halla el representante del presidente de la República. En las votaciones, ese representante tiene el voto dirimente; por la composición del Consejo, el Ejecutivo puede conseguir con toda facilidad mayoría.
La Ley Panchana exige el registro de funcionamiento para los medios. Ese registro dura un año y se hace ante el Consejo, que cuenta con potestad para suspenderlo o cancelarlo. Es decir, se crea un mecanismo de subordinación de los medios al Gobierno. Un mecanismo que puede ser utilizado para la amenaza y el amedrentamiento. ¿Qué libertad de crítica al poder político existe si este puede cancelar el permiso de funcionamiento de un medio, si hay una instancia burocrática que se erige como juez de última instancia de la información y opinión? No es una coincidencia que un número sustancial de artículos del proyecto (11 de los 66) se dedique a las infracciones y sanciones. Porque la orientación del proyecto es sobre todo punitiva.
No resulta compatible ese Consejo con el reconocimiento del derecho a la comunicación sin censura previa. Porque equivale a un tribunal inquisitorial la creación de un superorganismo con amplísimas facultades para "evaluar los mensajes difundidos por los medios de comunicación e información, incluidos los publicitarios, que afecten los derechos fundamentales consagrados en la Constitución, tratados y convenios internacionales"; que, además, emite informes obligatorios y tiene la capacidad de cancelar el permiso de funcionamiento de un medio, entre otras facultades de sanción y control. El Consejo y el defensor del Público, designado de entre una terna propuesta por ese supremo organismo que decidirá el deber ser de la comunicación en el país, se constituyen en temibles censores, instrumentos para coartar la libertad de expresión, para encasillarla en los parámetros unidimensionales de la verdad oficial.
Hora GMT: 21/Septiembre/2009 - 05:10

21/Septiembre/2009 a las 10:47
Pero para los eguidores de su magestuosidad, no pasa nada, eso no es coartar la libertad de prensa. Total aquel que este en contra de este regimen es "pelucon" ese es todo el argumento que tienen los seguidores del regimen.
21/Septiembre/2009 a las 12:24
Esta ley de comunicacion es la receta enviada por Cuba a todos sus hijos del socialismo del siglo 21, no es por coincidencia que en Cuba no haya forma de demostrar el descontento y el sufrimiento de los que no estan de acuerdo con el dicatdor, surtio efecto alla, por tanto tendra que surtir efecto aca.
La actitud de Panchana demuestra en cuerpo entero lo falso que es este gobierno, aduce que el lo hizo, lo que no esperaba era que nos dieramos cuenta que era igual a los presentados en Venezuela y Argentina, SINVERGUENZAS, ni siquiera se ponen colorados cuando se les descubre la mentira.
Todos cojean de la misma pata, Patiño, Mera, Alvarado, y a la cabeza Correa.
ESTAMOS A TIEMPO DE SOLUCIONAR LO QUE ESTA SUCEDIENDO EN EL PAIS.
NO HAY QUE DARLE MAS TIEMPO, EN VEZ DE MEJORAR, ESTE GOBIERNO ESTA PEOR.
21/Septiembre/2009 a las 18:08
la ley en realidad es un instrumento del gobierno para controlar la opinión de los ciudadanos, coartar sus libertades e infundir miedos en los medios; sin embargo creo que es un error llamarle la LEY PANCHANA; no se merece es tipo cuasipayaso. Además él no es capaz de escribir ni un párrafo por el día de la madre, peor una Ley. LA LEY ES CORREA Y CIRCULO ROSA. Hablemos claro. Otra cosa es ser mandadero y caretuco.