ÁNGELA MENDOZA CASTRO
"E l amor que le pones a todo, debe ser honesto, debes estar plenamente convencido de tus ideales, no permitir jamás que las injusticias del día te quiten la alegría, con coraje sí, pero al fin y al cabo con alegría"
A lo largo de varios años he trabajado con el sector de pescadores artesanales de la Provincia de Santa Elena; esta experiencia me ha permitido identificar que las inequidades y la inseguridad son, entre otros, motivos por los cuales las personas pueden ver lejana la realización de sus proyectos de vida e imperante la necesidad de migrar hacia las grandes ciudades o al extranjero.
Actualmente soy candidata a la Vicepresidencia por el Movimiento Ruptura 25. Junto con Norman Wray, estamos visitando otras regiones del país y confirmando que la realidad que se vive en diversas poblaciones no es muy distante a la de mis compañeros pescadores de Santa Elena. Nuestra propuesta de trabajo refleja la forma en que queremos romper con todo tipo de exclusión social y generar oportunidades para las personas en situación de pobreza.
Hemos identificado que invertir en la economía, en la generación de conocimiento y en el emprendimiento productivo desde los niveles primarios, permite lograr los cambios estructurales que enfrenten y faciliten que los grupos más vulnerables, entre ellos mujeres y jóvenes, puedan salir de la pobreza e ir disminuyendo la violencia.
Ruptura 25 ha presentado al Ecuador un Plan de Gobierno en el que se establece que, para brindar una oportunidad económica real, no solamente se debe depender de la ayuda pública, sino del establecimiento de acuerdos público-privados, con incentivos que permitan a las empresas socialmente responsables ser agentes del cambio en el país y el pleno desarrollo de sus negocios.
Para el fortalecimiento de una economía social y solidaria centrada en la eliminación de la pobreza; queremos construir en lo rural un espacio de vida para ecuatorianos y ecuatorianas, donde no sea una alternativa o un lujo el acceso a los servicios sanitarios, educacionales, de vivienda y ocio.
Para nosotros un verdadero Desarrollo Rural debe plantearse con la posibilidad del acceso al crédito, a líneas de comercialización efectivas, generando desde el Estado las políticas públicas y estrategias que nos permitan ser exportadores de productos con valor agregado, sustituyendo la importación de materias primas y productos agrícolas, para que la producción nacional tecnificada pueda cubrir esas necesidades.
Para sostener estos objetivos, así como el resto que hemos contemplado en nuestro Plan de Gobierno, creemos en la necesidad de desarrollar, en lo económico, una política que incremente el nivel de ahorro nacional a largo plazo: transmitiendo mayor confianza en el sistema financiero nacional, con reglas claras; generando incentivos para el ahorro de largo plazo y diversificando las fuentes de financiamiento público. Así mismo, es necesario potenciar la producción junto con un eficiente sistema tributario para el financiamiento del desarrollo humano de los habitantes del Ecuador, priorizando la inversión en salud y educación, alcanzando una sociedad más equitativa, con mayor cohesión social.
Las políticas que planteamos tienen como eje prioritario la atención de personas en situación de vulnerabilidad, marcando con fuerza nuestra aspiración de terminar con un Estado asistencialista para apostarle a las personas y a los colectivos, darles la oportunidad de que salgan de la pobreza a través de la generación de buenas condiciones económicas y una sociedad de oportunidades.
Entendemos que construir un futuro sólido y solidario para nuestra sociedad implica el respeto absoluto a las libertades del ser humano, incluida por supuesto la libertad de expresión, entendiendo que la política es un instrumento de transformación de la vida de la gente. No creemos en una política de enemigos sino en la posibilidad de un acuerdo nacional que nos permita salir a todos adelante.
Ciudad Quito







