Análisis de diario HOY
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El presidente Rafael Correa ha declarado que, más que corregir el rumbo de su Gobierno, habrá que profundizar los cambios iniciados hace dos años. En términos ideológicos, esto significa profundizar los cambios de manera más radical en el marco del socialismo del siglo XXI y no del capitalismo. Ni la crisis económica global, ni los grupos de poder ni la izquierda infantil frenarán la revolución socialista en el Ecuador, dijo el presidente, en unas declaraciones a la prensa internacional un día después de su triunfo con el 51% de los votos.
La pregunta inmediata que surge a partir de la declaración de Correa apunta a los contenidos del socialismo del siglo XXI. ¿Cómo se define la orientación del socialismo en un país como el Ecuador? ¿De qué cambios radicales y profundos habla el presidente? Dos años después de iniciada la revolución ciudadana, la definición del socialismo del siglo XXI sigue siendo ambigua.
El presidente pareciera usar el concepto para diferenciarse ideológicamente de la derecha, pero no para definir una agenda clara del cambio que quiere. En este sentido, las palabras del presidente van allá de su práctica. ¿Qué ha sido hasta ahora el socialismo del siglo XXI? Un conjunto de acciones para regular ciertas prácticas de los actores en el mercado, mayor inversión pública, una ambigua política de control de los recursos naturales; aumentos en el gasto social del Estado y un reforzamiento arbitrario del poder estatal. Se ha reforzado esta línea con una actitud hostil del presidente hacia los grupos empresariales ecuatorianos y extranjeros, a los que ha maltratado con el lenguaje y las palabras y, en algunos casos, con acciones arbitrarias.
Ayudaría muchísimo al país y al propio Gobierno tener mayor claridad respecto de qué significa el socialismo del siglo XXI, en lugar de utilizarlo como arma discursiva para generar miedo y desconfianza entre los empresarios e inversionistas.
Más allá de los resultados que se puedan demostrar de la gestión del Gobierno en dos años de enorme bonanza económica, un tema clave para el crecimiento de la economía, la prosperidad del país y la posibilidad misma de redistribuir riqueza, es definir el papel de los empresarios en el socialismo del siglo XXI. ¿Tienen o no un papel clave? ¿Pueden ser socios de este proceso de cambio? Y un segundo tema crucial: ¿admite la revolución ciudadana diálogos amplios? En lugar de poner distancias y barreras ideológicas desde el inicio de su nuevo mandato, el presidente reelecto debería más tender puentes y mediaciones para profundizar los cambios iniciados.
Hora GMT: 04/Mayo/2009 - 05:12
