POR Eduardo Cadena Dongilio/Centro de Estudios y Análisis
El gasto del Gobierno se viene incrementando de manera constante y progresiva, como mecanismo para sustentar un crecimiento económico; sin embargo, el efecto real de esta estrategia parecería incidir más en el incremento de los precios que en una verdadera reactivación de la economía. El gasto corriente del Gobierno en lo que va del año ha crecido un 40%, lo que, comparado con el magro 2% de crecimiento de la economía, significa un fuerte desbalance que naturalmente es cargado a un incremento de la carga tributaria y a una fuerte dependencia en el incremento de los precios del petróleo.
Para el próximo año se plantea un nuevo incremento del 45%; sin embargo, los datos presentados por la ministra de Finanzas, Wilma Salgado, han cambiado constantemente, generado grandes inquietudes, más aun cuando la economía presenta un escenario de alta inflación y estancamiento productivo.
El nuevo Presupuesto necesita cubrir un altísimo gasto corriente ($7 161,1 millones), que estará destinado en gran parte a financiar subsidios, transferencias, bonos y el gran crecimiento burocrático que ya se ha observado en la gestión del año 2008. La Pro forma Presupuestaria se basa en un precio del barril de petróleo de $85,40, frente a los $35 por barril presupuestados para 2008. Además, se tomó en cuenta para la Pro forma de 2009 una producción anual de petróleo irrealmente alta de 61,3 millones de barriles.
El problema radica en que, una vez más, la economía ecuatoriana queda completamente atada a las variaciones del petróleo y adicionalmente la Pro forma presenta un déficit de $2 358,7 millones.
Hora GMT: 10/Septiembre/2008 - 05:05
