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Presupuesto temeroso, para 2009

Publicado el 03/Octubre/2008 | 00:01

Opinión/ Diario EL País de España

El ejercicio sobre el que van a extender su vigencia los Presupuestos generales del Estado, cuyo borrador aprobó el viernes el Gobierno español, constituirá el inicio de una nueva época en la economía española. En 2009 es muy probable que apenas crezca, al tiempo que su tasa de paro volverá a diferenciarse negativamente del promedio de la europea.
El sector exterior no podrá ejercer el relevo sobre una demanda doméstica desplomada, en primer lugar, porque nuestros principales clientes europeos estarán igualmente inmersos en una senda de intensa desaceleración; pero, muy especialmente, porque no tendremos mucho que venderles. La competitividad española sigue acusando la excesiva especialización en sectores huérfanos de conocimiento y ventajas propias de una economía moderna, avanzada.

Con los datos disponibles no es posible atisbar el fin de esa fase de muy bajo crecimiento y elevado desempleo. La persistencia de la crisis crediticia internacional golpea también de forma diferencial a la economía española, una de las más dependientes de esos mercados mayoristas de crédito que siguen hoy prácticamente cerrados.

Frente a un escenario tal, el principal objetivo que deberían haber tenido estos Presupuestos es la amortiguación de la severidad de la crisis y el fortalecimiento de la base de capital público de la economía en aquellas dotaciones que la experiencia muestra como esenciales para ganar competitividad.

No ha sido así. Tratan de insinuar ese propósito, pero luego no se refleja en las asignaciones de recursos.

Hora GMT: 03/Octubre/2008 - 05:01





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