Miguel Dután, supuesto coyotero, estaría involucrado en el viaje a México de Lala y Édgar Arcentales, quien murió en ese país
La Fiscalía, mediante comunicado enviado a las 00:48 de ayer, informó que luego de una semana de investigaciones, el equipo de fiscales de Cañar, con apoyo de la Policía Judicial, detuvo a Miguel Dután Meneses, quien es considerado como una de las personas que planificó el viaje de Freddy Lala Pomavilla, uno de los sobrevivientes a la masacre de Tamaulipas, México, en el que murieron 72 personas.
Dután sería uno de los cabecillas de una banda que se dedica al tráfico de personas en las provincias de Cañar y Azuay, informó Washington Pesántez Muñoz, fiscal General del Estado.
En un operativo realizado la noche del viernes último, la Fiscalía allanó el domicilio de Dután y en ese procedimiento hallaron evidencias de que el detenido fue quien planificó y coordinó el viaje de Lala a los Estados Unidos.
De las evidencias encontradas en el allanamiento se establece que Dután Meneses también está involucrado en el desplazamiento de Édgar Alfredo Arcentales Quito, también ecuatoriano, quien en la lista enviada por las autoridades mexicanas consta como uno de los cinco fallecidos.
La acusación contra Dután en el caso de Arcentales es porque en su casa los agentes encontraron varias letras de cambio a nombre de Luisa Beatriz Siguenza Espinoza, esposa de Dután. La deuda debían pagar los padres de Arcentales.
Información obtenida por personal de inteligencia de la Policía determinó que Arcentales y Lala viajaron juntos en el vuelo 42 de Tacsa desde el Ecuador con destino a Honduras, el 16 de julio a las 07:00, por lo que la Fiscalía involucra a Dután en los dos casos citados.
También se encontraron recibos en el domicilio de Dután de un giro por $3 000, enviado a una mujer, cuyo nombre guardan en reserva para no entorpecer las investigaciones. Esta persona está radicada en Honduras y se presume que sería el nexo internacional de los presuntos coyoteros. (XP)
Hora GMT: 05/Septiembre/2010 - 05:09

05/Septiembre/2010 a las 09:36
Tenía que ocurrir una desgracia con repercusión mediática para que al menos uno de los tantos coyoteros que operan en el país al fin sea detenido. Pero debe saberse que hay autoridades policiales, de la fiscalía, jueces, militares, marinos y hasta periodistas también implicados impunemente en el tráfico de personas desde el Ecuador. Con los instrumentos financieros que cuentan los coyoteros es fácil que corrompan a quien sea. Letras de cambio, hipotecas, pagarés, necesitan de autoridades sordas, ciegas y mudas que ejecuten tales garantías. Y encima ahora tenemos al corrupto del fiscal general del estado dándose un baño con lavado de imagen a costas de semejante cuestión. Pesántez es para el gobierno un figureti iso 9001.