La campaña ecuatoriana por el referendo constitucional del fin de semana baja el telón hoy con actos masivos en Guayaquil, fortín opositor donde el gobierno libra una lucha voto a voto para evitar una derrota que le abra un foco de rebeldía en ese puerto.
Los bandos a favor y en contra del proyecto oficialista de Constitución, que allana la posible reelección del presidente Rafael Correa, realizaron caravanas y concentraciones en Guayaquil (suroeste) al cierre de una contienda.
La campaña está dominada por la confrontación, pero no existe ningún indicio de que "haya un fraude en marcha", dijo hoy la misión de la OEA que vigila el proceso.
El presidente Correa, quien impulsa una Carta Política que asiente las bases del socialismo del siglo XXI, trasladó su base de campaña a Guayaquil ante la perspectiva de un posible revés en la ciudad más poblada y próspera de Ecuador.
El mandatario cumplió una intensa jornada antes de la suspensión de la publicidad electoral, visitando El Guasmo -el sector más deprimido de la ciudad donde ejerce una fuerte influencia- y almorzando en un comedor popular.
Simultáneamente, la oposición se movilizó por varios puntos repartiendo volantes y encabezando ruidosas caravanas.
El alcalde Jaime Nebot, multiplicó sus apariciones ante los medios para rechazar una iniciativa que, según él, quiere implantar "el socialismo que ya fracasó en Venezuela".
"No, y mil veces no", gritaban mujeres subidas en el techo de vehículos, mientras coidearios, parados en la esquina con un No en rojo estampado en el pecho, hacían sonar pitos y repartían mensajes en que se leía: "vota en contra del gobierno antidemocrático y dictatorial de Correa". (AFP)
Hora GMT: 25/Septiembre/2008 - 20:53
