Opinión de Diario HOY
La última entrega de BLANCO Y NEGRO puso en evidencia otro grave problema en la frontera con Colombia: la presencia de bandas delictivas. A los complejos problemas de la zona, que vienen desde décadas atrás - el riesgo de desplazamientos de guerrilleros y paramilitares que hallan en suelo ecuatoriano refugio clandestino, el tráfico de armas y precursores químicos para los laboratorios de droga o el drama humano de la población desplazada por la guerra interna en el país vecino- se suma la actividad de bandas criminales que han surgido a la sombra de los grupos armados irregulares y las redes de narcotraficantes o la combinación de los dos.
El reportaje de BLANCO Y NEGRO señala que esos grupos delictivos, como los conocidos como Águilas Negras y los Rastrojos que operan también al norte de Esmeraldas, en San Lorenzo y Eloy Alfaro, se dedican al cultivo ilícito y al procesamiento de drogas, los secuestros, el sicariato y la extorsión. La Policía halló el más grande laboratorio para procesar droga en la confluencia de los ríos San Lorenzo y Mataje. La destrucción de ese laboratorio es un golpe a las redes de narcotraficantes. Pero las dimensiones de lo descubierto evidencian el peligroso desplazamiento hacia suelo ecuatoriano fronterizo de actividades delictivas que han afectado con sus tentáculos de violencia y acción corruptora al país vecino.
El Ecuador cuenta con 7 000 efectivos militares y 3 541 de la Policía para el control de la seguridad. Pese a las ofertas colombianas de establecer puestos fijos y destinar un mayor número de elementos de la Fuerza Pública para vigilar sus fronteras, el Ecuador lleva la carga mayor en gastos de seguridad en la frontera norte.
Por supuesto, esta no se agota con la presencia militar y policial; requiere la acción del Estado con servicios básicos y la atención a las necesidades de la población, la más vulnerable a la inseguridad a lo largo de la frontera
Hora GMT: 24/Marzo/2009 - 05:13

24/Marzo/2009 a las 10:01
Lamentable lo que sucede en nuestra frontera norte,es el producto de la indolencia de nuestros gobiernos.Con la alcahueteria de los derechos humanos,se ha permitido el fomento de la VIOLENCIA disfrazada de diferentes formas.Dejemos de ser el pais NEUTRO como alguien lo califico y actuemos como dice Brasil:TODA INCURSION INSURGENTE O DELICTIVA QUE SE DETECTE EN NUESTRO TERRITORIO SERA RECIBIDA CON BALA.Solo asi se evitara los constantes atropéllos a la soberania de paises vecinos.Se debe seguir el ejemplo brasilero sin mas contemplaciones,caso contrario no se justifica tanto uniformado en el cuido de la frontera.Si queremos mantener nuestra identidad hay que exterminar a los INSURGENTES que solo fabrican delincuentes,causando el TERROR en nuestra comunidad.Paremos esto antes que sea demasiado tarde.
24/Marzo/2009 a las 10:05
Lamentable lo que sucede en nuestra frontera norte,es el producto de la indolencia de nuestros gobiernos.Con la alcahueteria de los derechos humanos,se ha permitido el fomento de la VIOLENCIA disfrazada de diferentes formas.Dejemos de ser el pais NEUTRO como alguien lo califico y actuemos como dice Brasil:TODA INCURSION INSURGENTE O DELICTIVA QUE SE DETECTE EN NUESTRO TERRITORIO SERA RECIBIDA CON BALA.Solo asi se evitara los constantes atropéllos a la soberania de paises vecinos.Se debe seguir el ejemplo brasilero sin mas contemplaciones,caso contrario no se justifica tanto uniformado en el cuido de la frontera.Si queremos mantener nuestra identidad hay que exterminar a los INSURGENTES que solo fabrican delincuentes,causando el TERROR en nuestra comunidad.Paremos esto antes que sea demasiado tarde.