Los panificadores esperan el segundo incremento del 2011 para el pan. Mientras los industriales confirman que la subida de la molienda se da por precios internacionales del trigo, además dicen que no pueden seguir manteniendo costos

La posible alza del precio del quintal de harina de $38 a $40 y hasta $42, como se rumora entre los distribuidores de la molienda, se convierte en una nueva amenaza para el bolsillo de los ecuatorianos.

"A subida de harina, subida del pan", es la reflexión de los panificadores, planteada por un gremio el miércoles pasado en Guayaquil. Aunque no se precisó el procentaje del incremento.

No obstante, el nuevo precio sería tratado esta semana a escala nacional, dijo Ángel Yerovi, presidente de la Asociación de Panificadores del Litoral.

Isabel Dávila, presidenta de la Federación Nacional de Maestros Panaderos y Afines del Ecuador (Fenapán) confirmó la tendencia y versiones informales sobre una variación en el precio del quintal de harina. "Se dice que llegará a $42 y esto se viene desde el año pasado", dijo.

Asimismo, aclaró que por ahora no existe un pronunciamiento oficial sobre un traslado de estos precios al pan.

Es más, la medida saldría luego de una nueva conversación con las autoridades del Gobierno.

A comienzos de de año, Nathalie Cely, ministra Coordinadora de la Producción, dijo que había llegado a un acuerdo con el sector para un incremento solo de ¢2 para el pan popular y no de ¢3 como pretendían los panificadores.

Hasta ahora, en menos de cuatro meses el precio del quintal de harina ha subido tres veces, y estaría por subir una vez más.

Los panificadores también se han quejado de la elevación de precios de otros insumos.

Rafael Serrano, de la Asociación Ecuatoriana de Molineros, dijo que la subida del precio de la harina responde a la del trigo y a la eficiencia de cada molinero.

Si antes la tonelada métrica de trigo, de acuerdo al comportamiento internacional, costaba $230, hoy cuesta $450.

También explicó que de cada 100 kilos de harina, una empresa molinera saca entre 74 y 80 kilos.

"Es allí donde se ve la eficiencia", explicó Serrano; el dirigente gremial dijo que por cada $10 de aumento en el precio de tonelada de trigo se incrementa entre ¢60 y ¢70 un saco de 50 kilos de harina.

Eso sin contar el nivel de utilidad, acotó el industrial. Por lo que para él y para las demás empresas molineras, el precio es un reflejo de los costos de producción.

Es más, asegura que el precio de la harina por quintal, si se lo relacionara con esta realidad, debería subir entre $12 y $14.

"Nosotros respetamos los acuerdos, pero tenemos la responsabilidad de mantener nuestras empresas", precisó. Ello en referencia a que el Gobierno pueda pedirles nuevamente, que no suban los precios. (NMCH)