Quito. 02.01.95. Parecería que se fueron al traste todas las
previsiones entorno a como cerraría el dólar en 1994, pues aunque
usted no lo crea este terminó en 2268 sucres a fin de año.

Esto representa alrededor de 40 sucres menos de los que cotizó a
finales de noviembre, con lo que se produjo una reducción
equivalente a 1.63% en términos mensuales.

Si hacemos el análisis en términos de año, el dólar subió durante
1994 un total de 222 sucres, ya que este inició alrededor de
2.046 sucres por dólar. Esto representa un 10.9% de devaluación
anual, similar a la registrada el primer año del programa
económico.

Si bien el incremento fue gradual durante todo el año de 1994, el
mes de diciembre fue el único mes que presentó un decrecimiento
neto.

Esto se puede explicar por los siguientes factores:

1.- Adopción de bandas cambiarias.

2.- Iliquidez en el mercado monetario.

La disminución del tipo de cambio se produce a partir del 21 de
diciembre, fecha en la que el Banco Central y el equipo económico
pre-anunciaron el sistema de bandas vigentes para 1995. Este
sistema consta de tres cotizaciones: la de compra o piso, la
paridad central y la de venta o techo.

El gobierno se ha comprometido que durante 1995 regirá una
devaluación total anual del 12%, equivalente a 290 sucres durante
todo el año, con lo que el dólar máximo a fines de diciembre de
1995 estaría en 2650 sucres por dólar. Esta subida representa
un incremento sistemático de 24 sucres mensuales y 6 semanales en
las bandas impuestas por el Instituto Emisor. Este nuevo esquema
pretende dar una certidumbre cambiaria muy fuerte con el fin de
que se impulse el ingreso de capitales, y además presionar a una
disminución de tasas de interés en términos de 90 días.

Esto fue percibido por el sistema financiero nacional y
extranjero, que ofertó dólares al mercado con el fin de hacer
colocaciones en moneda doméstica y por ende, presionó hacia la
baja el tipo de cambio al final del mes.

El segundo factor tiene que ver con un esquema de contracción de
liquidez en el mes de diciembre. Esta iliquidez originó que la
tasa interbancaria durante todo diciembre, se ubique por encima
del 50 por ciento -el último día de diciembre esta tasa bordeó
niveles por encima del 80 por ciento en promedio- y las tasas de
captación de las instituciones financieras subieron por encima
del 42 por ciento. Este incremento de tasas (sucres) posibilitó
que el diferencial de rentabilidad entre dólares y sucres sea tan
alto (30%) que los inversionistas prefirieron vender dólares, con
lo que presionaron a la baja del tipo de cambio.

¿Seguirá bajando aún más el dólar ?

En ningún caso, ya que la cotización de cierre de este año fue la
cotización piso del Banco Central (2268 sucres por dólar). Para
finales de enero de 1995, se prevé que el dólar al menos deberá
subir a la banda baja del Central que es de 2293 sucres por
dólar, sin descartar que se ubique en promedio alrededor de la
paridad central de 2343 sucres por dólar. (Revista Economía)(2)