E l presidente del Perú, Alan García, en visita oficial a España en busca de atraer más las inversiones españolas hacia el país vecino, ha declarado que no cree posible que se cierre un acuerdo comercial entre la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la Unión Europea (UE) porque hay integrantes de la CAN, como el Ecuador y Bolivia, que no creen en el libre comercio.
García aspira a impulsar un acuerdo de libre comercio entre la UE y el Perú, como lo tienen Chile y México. No obstante, se aprobó ya el proceso de negociación de un tratado de libre comercio y asociación entre la CAN y la UE, aunque avanza a ritmo lento. El rechazo del Gobierno al TLC con los EEUU, el mercado al que se dirige más de la mitad de las exportaciones ecuatorianas, y las ideologizadas declaraciones oficiales han generado, quizá, una ambigua percepción de la posición del Gobierno ante la apertura comercial.
Pero, en el caso de la negociación con la UE, pesa más la propia crisis de la CAN, el más antiguo proyecto de integración regional, con los más modestos resultados. La CAN sufrió la defección de Venezuela que ha buscado al Mercosur y ha promovido otros proyectos como el político del Alba, en que participan también Bolivia, Cuba y Nicaragua, o como el más ambicioso de la Unasur, con propuestas de integración financiera y energética. Es predecible, entonces, la dilación de la apertura comercial con la UE. Pero el Gobierno requiere definir con claridad sobre su voluntad de apertura del país al libre comercio.
Hora GMT: 23/Enero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
