Por Teodoro Bustamante P.
El discurso político en el Ecuador se ha cargado de una retórica moralista. Es frecuente el uso de epítetos para descalificar al adversario. Se inventan nuevas palabras que sirven para incluir de manera poco rigurosa a todos los contradictores en una categoría a la cual se le atribuye el origen de todos los males. El más reciente de esos términos es el famoso "partidocracia", que se ha convertido en el motivo obligado de la demagogia actualmente dominante.
Lo que busca esta forma de oratoria es simplificar y empobrecer, tanto el tratamiento de los temas políticos, como el de los temas éticos.
En cuanto a lo político, desaparece la discusión programática. Es una manera de evitar que se discutan las propuestas para que todo se reduzca a intentos de encasillar a quienes sustentan ciertas tesis en categorías ya condenadas.
Pero es también importante la manera en la que esta actitud evita, entorpece y deteriora el tratamiento de los problemas éticos.
En realidad, hemos llegado al nivel en que la ética en política no es un tema, menos aún un valor: es simplemente un arma que se puede utilizar para combatir a los enemigos, a quienes discrepan o a quienes son poco dóciles al poder.
Esto no debería ser así. La ética es un componente fundamental de la convivencia, de la gestión de lo público, en realidad, de la vida política.
Pero el adecuado tratamiento de los temas éticos requeriría, en una construcción democrática, algunas características que lamentablemente no vemos en el actual Régimen.
La primera y más elemental es que las censuras, el ataque en el debate moral deben referirse a las conductas, los comportamientos, no a las personas. En democracia, quien infringe una norma sigue tendiendo derechos aunque rechacemos, con toda la indignación, su infracción y su conducta.
El segundo aspecto es que la forma central de argumentar en termino éticos, es el testimonio. La ética se construye con el ejemplo. Es por ello, que resultan tan pobres las argumentaciones de censura moral del actual Régimen. En realidad, ¿qué calidad ética pueden tener quienes se han negado a aclarar la conductas de especulación con la deuda externa del país? ¿Qué autoridad moral pueden tener quienes insisten en la más desvergonzada utilización de los fondos públicos, de la infraestructura del Estado para sus personales campañas electorales? ¿Qué cara para presentarse ante el país pueden tener los actores, cómplices y encubridores de la nueva forma de injerencia del Ejecutivo en el Poder Judicial?
Inclusive el discurso del jefe del Ejecutivo que amenaza con encarcelar a gente, como si esto fuera una facultad que dependiera de su capricho personal, es profundamente inmoral. Esto para no hablar de lo poco claras que son las contrataciones bajo el abusado régimen de emergencia o la negativa a investigar las denuncias sobre vínculos con las FARC.
Todas estas omisiones constituyen un verdadero desmoronamiento ético del régimen que, si no es remediado urgentemente, nos obligarán a hablar del negro período de la correocracia corrupta.
tbustamante@hoy.com.ec
Hora GMT: 28/Enero/2009 - 05:08

28/Enero/2009 a las 01:45
Sin Etica y lleno de mediocridad.
Lleno de demagogia endulzada con una retórica inflamada, ha llevado a este gobierno y su lider a levantarse como espuma en un pedestal de popularidad, que le da la llave maestra para hacer de este país su propiedad privada.
Sín ética alguna se va llevando como maremoto toda institución legal del Estado, lleno de mediocridad simplemente justifica tal atropello con poéticas pero cursis frasecillas y encabezados tales como:"revolución ciudadana", "socialismo del siglo XXI", etc.
Sin ética alguna, y mediocridad tamaña, él mandatario esquiva el reto intelectual de la oposición con niñerías y simplonadas, apodando al adversario, mofándose, o sencillamente llamándole mentiroso. Los "medios de comunicación" para el pseudo rey son entes malignos que como fábula infantil se les mete hasta en la sopa a toda la gente, abusando de los recursos del estado en una campaña burda y mañosa, pero efectivamente letal en la voluntad del electorado.
Premio a la mediocridad se merece el nuevo rey.
Las excusas sobran en la lengua del mandatario de turno que castiga la brutalidad de un electorado que le entregó en bandeja de oro nuestro adorado país. Todo es culpa de ese otro ente maligno llamado "partidocracia", que para cerebros débiles de una gran parte del populacho, es suficiente como para resonar bonito en sus cabezas y dar por hecho que ese nuevo término significa el énemigo. Quizás en realidad lo sean ellos mismos, al no ser críticos, al carecer de sensura, de dignidad. Esperar todo masticadito y en vomitado en papilla, al conformarse con rabietas y cadenas radiales los sábado, muy a là Chavez.
Es tal la falta de ética, salpicada de parbularia noveleria, que se realizan unas "tales" primarias, con bombos y platillos, de manera "democrática", entendiéndose como "democracia" según el mandatario, al régimen cubano....empezando por alli ya estamos "fregados"; y ahora esa fiestecilla de AP solo sirvió para "mentarse" a las debidas progenitoras, hacer bochornos y mancharse solitos su tan nombrada honestidad y manos limpias.
Así de bien nos va, con este redentor aparecido de la nada. Se quizo dar de que habla quichua y ahora no se puede ver con gran parte de la población indígena, sus fanáticos acusan al indigenado que son juguetes utilizados por la....partidocracia; se puso ponchos, coronas, tomó cervatanas en su mano, se sirvió trago, bailo, que es lo que más le encanta; pero en el momento de dejarse ver, solo les lazó los perros a reprimirlos, hace meses ya tildó a algunos de terroristas, pero las FARC son amigos, ahora son infantiles de izquierda, y una piedra en el zapato.
A un tal Gutierrez quien fue derrocado y se salio por los techos, se le acusó de brutal represión a unos forajidos; y a este actual qué? mando a los perros a lanzarles flores y ósculos a las calles a indígenas que reclaman su derecho de protestar frente a una ley minera mañosa y destructuva? Los heridos fueron montajes de los "medios"? Fotoshop? Moviemagic? o cruda realidad?
Entre demagogia y autoritarismo, viveza y pillería, día tras día, más hecharle la culpa al de al lado, la ética ya cosa del pasado y la mediocridad de cerebro el pan de cada día, se dan hogar allí en ese palacio de Carondelet, donde se despacha el destino del Ecuador como si fuera hacienda....hoy en día con indios y todo.
Nos se les hace parecida la película?