El ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, reconoció que se abrirá una oficina con equipo electrónico donado por los EEUU, que servirá para hacer espionaje telefónico, dentro del llamado proyecto "Libertador", que tiene el visto bueno de Carondelet.
La idea es "dotar de herramientas electrónicas a nuestra Policía y fiscales". Eso implica la posibilidad de monitorear llamadas telefónicas o sus destinos, así como rastrear correos electrónicos y "todo lo que es el espectro electromagnético de telecomunicaciones", dijo Bustamante.
Bustamante aclaró que la investigación criminal es legal. "La Policía no planifica hacer espionaje, hará cumplir las normas del debido proceso con los controles ciudadanos del caso".
Los equipos, según el ministro, serán utilizados bajo la supervisión de un fiscal y un juez, en el marco de una investigación criminal.
Bustamante minimizó el hecho de que los equipos hayan sido donados por los EEUU. Gustavo Jalkh, ministro de Justicia, dijo que lo mejor era regularizar esa actividad, garantizando los derechos de la ciudadanía.
El magistrado Hernán Ulloa, en declaraciones a El Universo, aseguró que la Corte Suprema no conoció el proyecto, y destacó que, de ser cierto, constituiría un atropello al libre albedrío de las personas. (MP)
Hora GMT: 15/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito

06/Noviembre/2008 a las 12:29
si pero me consta que el monitoreo de llamadas no lo usan para atrapar delincuentes si no para enterarse de la vida de los demás. Las mujeres con las que andan los judiciales también tienen acceso a esto, inventan venganzas con gente que no son de su agrado para asustarlas y utilizan estas herramientas para lograrlo, estan intimamente ligados al narcotrafico pero no se como permiten que gente sin escrupulos ocupe estos puestos. Para el caso que tiene escribir esto, ellos estan en el puesto que estan y ni quien los quite, ni quien les cambie la mentalidad.
11/Marzo/2009 a las 16:08
me da igual lo que hagan, si es para el bien y ya no esten con la furgoneta estacionada frente al que quieren espiar