A casi un año del lanzamiento del Plan Ecuador y Fortalecimiento de la Frontera norte, el balance no es muy positivo.
Aunque el proyecto estaba orientado al desarrollo socio-económico de la región y a contrarrestar los efectos nocivos del Plan Colombia iniciado por Bogotá en el año 2000, la población que habita en la frontera aún no siente sus bondades, y afirma que el ofrecimiento del Gobierno quedó en el papel.
La Federación Campesina del Cordón Fronterizo (FCCF), que agrupa a cerca de 100 organizaciones en Sucumbíos, tenía listo un proyecto para solventar las necesidades en las áreas de salud y educación. Su costo bordeaba casi el $1 millón, pero no hubo apoyo del Gobierno, dijo Mario Shingre, dirigente campesino.
Un plan que abarcaba varios niveles de cobertura a microempresas, que iba a tener un financiamiento de $130 millones, tampoco se concretó. La FCCF espera que el Gobierno tome cartas en el asunto y dé un mayor apoyo, sobre todo al desarrollo agrícola en la zona.
El ministro coordinador de Seguridad, Gustavo Larrea, reconoció insuficiencias durante el primer año del Plan, pues apenas se utilizaron $5 millones y no hubo la suficiente presencia del Estado.
El relanzamiento del Plan Ecuador, durante la primera quincena de abril, no tendrá carácter mediático.
En la nueva etapa será necesario multiplicar la presencia del Estado en la zona, y para lograr el objetivo se espera recibir aportes internacionales por $50 millones, y la contraparte estatal no deberá ser menor a los $60 millones, indicó Larrea.
En esta nueva fase, el Gobierno también ofrece asignar créditos para artesanos y campesinos; el INDA legalizará las tierras que están en manos de colonos para combatir los cultivos ilícitos. Para ello se destinarán $30 millones a través del Banco Nacional de Fomento (BNF), con una tasa especial de interés del 4%. Se fortalecerá la red vial, el área educativa y la salud.
El Gobierno espera que se concrete un canje de deuda con España por $30 millones, y una colaboración adicional de $18 millones de Bélgica.
El internacionalista Luis Narváez señaló que el Plan se cumplió muy precariamente en función de dos factores: el externo, donde la relación con Colombia es gravitante y no se ha desarrollado con un mutuo interés, y en el ámbito interno no hubo un desarrollo sostenido sobre planes y proyectos.
Pero para Larrea no todo fue negativo. En el primer año se logró disminuir el número de asesinatos por sicariato en Sucumbíos. En 2006 hubo 228 asesinatos, y en 2007 esa cifra se redujo a seis. Según Larrea también fueron impulsados proyectos de producción del cacao, biodiésel y agrícola. (SC)
Vicecanciller pide ayuda internacional para frontera
Valencia: Ecuador sufre los efectos del Plan Colombia
El vicecanciller, José Valencia, afirma que la diplomacia estará en primera línea haciendo gestiones para que el Ecuador reciba atención internacional para fortalecer la presencia del Estado en la frontera, pero critica la falta de apoyo de la comunidad internacional.
Varios países han incumplido las metas de las Naciones Unidas acordadas en conferencias internacionales relacionadas con que el 1% del Producto Interno Bruto de los países desarrollados debería dedicarse a la cooperación. Muy pocas naciones llegan a cubrir ese porcentaje de cooperación.
Agrega que es responsabilidad de la comunidad internacional apoyar a un país como Ecuador, que sufre los efectos del Plan Colombia.
Sin embargo, el ex vicecanciller, Marcelo Fernández de Córdova, opina que la ayuda llegará cuando el país tenga presencia internacional. Es necesario crear las condiciones, atraer inversiones y no pedir por pedir. (SC)
Sandoval, a brincos y saltos en su período
Hora GMT: 07/Abril/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
