ESPECIALES DE FIN DE AÑO
El estadounidense Michael Phelps y el jamaicano Usain Bolt han sido las dos grandes estrellas de los Juegos de Pekín, en los que China despertó definitivamente para erigirse en la primera potencia deportiva del mundo.
El gigante asiático consumó en su casa el anhelo largamente soñado de desbancar del medallero olímpico a Estados Unidos, y lo hizo asombrando al mundo con unos Juegos que serán también recordados por su espectacular ceremonia inaugural y sus suntuosas instalaciones.
El mayor icono de los Juegos fue un nadador de 23 años, nacido en la localidad estadounidense de Baltimore y que se dio en Pekín el mayor baño de oro de la historia olímpica.
Michael Phelps se colgó ocho medallas de oro para superar la gesta de su gran ídolo de niño, su compatriota Mark Spitz que en Múnich'72 logró siete títulos olímpicos.
Usain Bolt fue la otra gran sensación de los Juegos. El alto y fornido velocista caribeño destrozó los récords del mundo de los 100 y los 200 metros, además del relevo 4x100, con una demostración de potencia nunca antes vista. (EFE)
Hora GMT: 19/Diciembre/2008 - 23:07
