LIMA.- Antauro Humala, líder "rebelde" del movimiento ultranacionalista Etnocacerista, que se tomó una comisaría de la ciudad peruana de Andahuaylas; antes de ser detenido y llevado a Lima, dijo que compara sus acciones con las de los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y del Ecuador, Lucio Gutiérrez.
Señaló que esos presidentes, que lideraron golpes militares en sus países antes de gobernarlos, "representan una generación de oficiales que buscan extirpar la corrupción de la clase militar surgida en la Escuela de las Américas de Panamá, dictada por Washington".
"Somos oficiales de mando medio que queremos poner fin al colapso moral de la vieja generación de militares en Latinoamérica que está vinculada al narcotráfico y otros crímenes de guerra", señaló.
El mayor retirado, que defiende los fusilamientos como método eficaz para acabar con los políticos corruptos, dijo que a Chávez le reconocía "un mérito histórico y revolucionario" porque se mantiene firme ante las presiones de los EEUU.
Al respecto, el ex ministro del Interior Fernando Rospigliosi dijo: "Humala quiere imitar acciones de otros militares latinos como Chávez y Gutiérrez, que hicieron intentonas golpistas que los catapultaron a la popularidad".
El Perú empezó 2005 conmocionado por la toma de la comisaría de Andahuaylas (sureste) por 150 ex veteranos de guerra y miembros del movimiento Etnocacerista, que se hicieron de armas, secuestraron a 17 policías y asesinaron a cuatro de ellos, luego de lo cual depusieron sus armas ayer.
Sobre la fecha de esta rebelión, que coincide con la victoria de la revolución cubana en 1959 y de los "zapatistas" en México en 1994, Humala reconoció que eligió la fecha porque sabía que hallaría "desprevenidos a los policías tras las fiestas de Año Nuevo".
Humala dijo que la asonada es para exigir la renuncia del presidente Alejandro Toledo, quien tiene solo el 9% de aprobación popular, según sondeos, y cuyo Gobierno es acusado de "corrupto" y "traidor a la patria".
Humala afrontaría cargos por esta asonada que le supondría hasta 25 años de prisión, teniendo en cuenta que hay varios muertos. (EFE-AFP)

Termina la tensión

LIMA.- Los rebeldes ultranacionalistas peruanos que tomaron una comisaría el 1.º de enero en Andahuaylas depusieron ayer las armas y abandonaron la sede policial para entregarse al Gobierno, terminando así cuatro días de tensión en el país.
La rendición se dio un día después de la captura de su líder, Antauro Humala. (EFE)