La palabra "Patria" ha sido clave en la estrategia mediática de Correa. Recuérdense los eslogans "pasión por la patria", "la patria vuelve", "la patria ya es de todos", el uso de la canción patria o del nombre del movimiento de Gobierno PAIS (patria altiva i soberana).
Estos apelativos han funcionado porque luego de la firma de la paz con el Perú el patrioterismo se quedó sin rumbo y muchos militares y civiles la consideraron una claudicación a la soberanía territorial. Ha sido efectivo porque el estado entregó una base militar a los gringos y cambió al sucre por el dólar. Y por si esto fuese poco porque miles de ecuatorianos tomaron aviones y barcos buscando una vida mejor fuera de las fronteras nacionales.
La idea de patria también fue vista como la recuperación del rol del Estado en la economía, de una política exterior soberana de los designios del imperio y de la construcción del Estado-nación. Como en un flashback se ha regresado a las demandas de los populismos nacionales de los treinta y cuarenta que buscaban la construcción del Estado-nación, el fortalecimiento del aparato estatal y la renegociación de la dependencia.
Este proyecto Estado-céntrico y esta estrategia mediática nacionalista alcanzaron una dimensión más profunda gracias a la guerra civil colombiana. La incursión colombiana dio la razón y a la vez la excusa para redoblar las campanas nacionalistas, esta vez con tintes chauvinistas. Como resultado, el Estado fortalecerá su presencia en los márgenes, y los militares y policías tendrán más recursos y mejores armas en el Gobierno de la revolución ciudadana.
El nacionalismo, junto a la distribución clientelar, serán las armas para ganar el referéndum. Las cadenas nacionales de la semana pasada y la nueva propaganda de Alvarado están usando las oposiciones binarias entre Uribe-Bush y Correa para presentar el referéndum sobre la Constitución, que ni siquiera está redactada, como una lucha entre la nación y la antinación. En esta, Correa aparece como el patriota indoblegable cuando a regañadientes dio la mano a Uribe en la Cumbre de Río en República Dominicana. Esta imagen que sectores de la prensa internacional usaron para destacar la inmadurez de Corea que veía a Uribe con la cara del colegial que dice "te espero para trompearnos a la salida", representa en la publicidad oficial la lucha por la dignidad. Es por esto que la propaganda de Alvarado muestra las reacciones de un hombre mestizo que ve las imágenes en la televisión y levanta el puño con el orgullo del patriota que ve en Correa al altivo y soberano defensor de la patria.
El Gobierno espera ganar el referéndum con base en el chauvinismo. Quien no está con Correa es visto como un perro de Uribe y de Bush. Este patrioterismo tampoco tiene paciencia con quienes buscan formas alternativas de nación: la patria es mestiza, el rol de los indígenas es aclamar a Correa y que sus símbolos culturales adornen sus camisas.
Este nacionalismo que incrementa la xenofobia y la intolerancia se cree que les dará votos. ¿Y si no les funciona? ¿Qué tal si en lugar de llorar de emoción ante su patria cantamos la canción del grupo anarquista vasco la Polla Récords "un patriota, un idiota"?
Hora GMT: 31/Mayo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Carlos de la Torre
