En cuenca Cerca de 50 mil personas participaron con bailes y carros alegóricos
Durante la EucaristÃa, Oscar Troya, comandante de la Tercera División de Ejército Tarqui, designó al Niño Viajero como GeneralÃsimo de las Fuerzas Armadas. Este es el máximo rango que existe en la institución
A sus 82 años, Isabel Maldonado, se vistió de Virgen MarÃa para participar en el Pase del Niño Viajero, en Cuenca. En compañÃa de su nieta, la devota reveló que su intensión fue agradecerle a Dios por la vida y pedirle la sanación de sus dolores de cuerpo. Maldonado se sumó a las cerca de 50 000 personas y 2 000 carros alegóricos que participaron en este evento religioso, declarado como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado en 2009.
Este año durante la celebración de la EucaristÃa, previa a la Gran Pasada, Oscar Troya, comandante de la Tercera División del Ejército Tarqui, designó al Niño Viajero como GeneralÃsimo de las Fuerzas Armadas.
Este es el máximo rango o distinción que se alcanza en las filas del Ejército. AsÃ, el Niño Viajero se convirtió además en el patrón de esta institución.
Fueron 10 cuadras las que recorrió la imagen desde el Monasterio del Carmen hasta la iglesia del Corazón de Jesús. Durante este tramo, las muestras de fe fueron continuas. Aún llorando por la alegrÃa de haber tocado al Niño Viajero, Rosa AlbarracÃn, de 72 años, comentó que esta fue la primera ocasión que pudo estar tan cerca de la imagen.
AlbarracÃn guardó en una funda de plástico los pétalos de rosas que rozaron al Niño Viajero y dijo que los pondrÃa en una caja de madera, como un recuerdo especial para ella.
Entre cánticos y aplausos, a paso lento y con sus manos juntas en señal de rezo, Isaura Urguilés, se abrió paso entre la gente, pues, querÃa estar junto al Niño Viajero, a quien este año le pidió por la difÃcil situación económica que atraviesa su familia. " Tengo fe en Él, yo sé que saldremos de esta situación" , comentó.
Para Luis Gerardo Cabrera, Arzobispo de Cuenca, la gran acogida que tiene cada año esta celebración religiosa, muestra la gran devoción que existe en la ciudad. Cabrera manifestó que con este respaldo, se deja de lado la polémica que surgió meses atrás por el pedido del retiro de las imágenes religiosas, tanto en los hospitales como en algunas escuelas, para el uso adecuado del espacio público. " La población tiene derecho a expresar su fe. La gente se despertó y tomó conciencia de lo importante que es creer en Dios" , dijo el Arzobispo.
Por más de seis horas, en las calles del centro histórico de Cuenca se contaron historias de vida, como la de Guila Carchi, de 71 años de edad, que sacó en un coche infantil a una imagen del Divino Niño que fue comprada en Queens (Estados Unidos) y que ha permanecido por varios meses en la casa de sus hijos que viven en España.
Este es el tercer año que Carchi se une al Pase del Niño Viajero y dijo que esta no será la última vez que asista.
Durante el recorrido que inició en la iglesia del Corazón de Jesús, los asistentes al Pase del Niño disfrutaron de la tradicional chicha de jora, la cual fue entregada por dos familias.
Patricia Pulla, miembro de la organización del evento e integrante de una de las familia que entregaron chicha, comentó que se prepararon 8 000 litros de esta bebida tradicional.
Para Pulla, esa labor es una manera de agradecer los favores divinos que dice haber recibido. Acotó que además es un pretexto que sirve para incentivar una tradición local. (MAN)
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