Opinión de HOY
Muy positiva y hasta ejemplar la experiencia que se desarrolló en Bogotá la semana pasada, en el Foro Agrario, con la participación de más de 1 200 representantes de diversos sectores sociales, entre campesinos, empresarios, gremios, grupos étnicos, organizaciones de mujeres, jóvenes, religiosos, de derechos humanos y diversas ONG..
Por pedido del Gobierno y de las FARC, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Universidad Nacional convocaron al Foro Agrario para recoger propuestas concretas de cómo resolver el problema de la tierra en Colombia, el primer tema de la agenda en la mesa de diálogo de paz entre representantes del Gobierno y de la guerrilla. Ese Foro es un primer esfuerzo de amplio diálogo sobre uno de los problemas, el de la concentración de la propiedad de la tierra, que se halla en la raÃz de una violencia que en Colombia se ha prolongado, en una guerra interna, por más de medio siglo. El 52% de la propiedad rural en el paÃs vecino se halla en manos del 1,5% de la población, según cifras del PNUD.
La reunión no busca tanto acuerdos o consensos entre los múltiples sectores, sino recoger las diversas propuestas de desarrollo rural que, resumidas y sistematizadas por los relatores del Foro, serán entregadas el próximo 8 de enero en La Habana a los representantes del Gobierno y los guerrilleros. El escuchar con respeto puntos de vista divergentes es un saludable ejercicio democrático, que ayudará a crear un mejor ambiente para las negociaciones de paz. Inclusive en situaciones extremas marcadas por la violencia es posible una salida que evite más enfrentamientos. La amplia concurrencia al Foro es una señal del anhelo de la sociedad colombiana para terminar el conflicto por el diálogo y la negociación y no por las armas. Solo la Federación Nacional de Ganaderos puso la nota discordante al negarse al participar en el Foro. Una actitud irracional, como calificó esa negativa el presidente Juan Manuel Santos.
Â







