La Fiscalía del Guayas receptó ayer las declaraciones de una pareja que, supuestamente, obligó a la manicurista Rita Lozano Hurtado a robar un recién nacido de una de las salas del hospital del IESS, al sur de Guayaquil.
José Pozo, familiar del infante, dijo que la Policía la capturó cuando caminaba por una vereda, en actitud sospechosa, mientras Hurtado responsabilizó el hecho a José Quinde y María Intriago, quienes se presume la extorsionaron.
Ayer, la Policía tenía previsto presentar a los detenidos, pero -por falta de pruebas- lo hará después.
El jefe de Policía del Guayas, Edgar Ramos, aseguró que en Guayaquil "no se ha identificado a una banda dedicada al rapto de menores y menos de secuestradores".
Por su parte, Maybelline Bodero Castro denunció en la Fiscalía el rapto de su hija, de 11 años, el 1.º de agosto en la ciudadela Martha de Roldós, al norte. Ella salió a comprar y no regresó. (CHM)
Hora GMT: 07/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
