Directivos y padres de familia asumieron la responsabilidad de reparar las escuelas, a 15 días del inicio de las clases.
La explicación que dio Berta Tinajero, madre de un alumno de la escuela Sulima García, de Machala, es que no pueden esperar la intervención del Ministerio de Educación puesto que temen que empiecen las clases y sus hijos no tengan las comodidades para estudiar.
Ella, al igual que otras tres madres, se han dirigido a la Dirección de Educación de El Oro, para que defina la permanencia de los damnificados por las inundaciones, que se mantienen en ese lugar. "Queremos habilitar el local".
En Guayaquil, varios directores y padres de familia de escuelas fiscales, realizan mingas de limpieza y arreglan bancas, pizarrones y patios. Ese es el caso de la escuela "Provincia de Manabí", situada en la cooperativa "Unión de Bananeros", en donde estudian 600 niños.
Esperanza Llaguno, una de las madres de familia, narró que en el plantel no hay el suficiente mobiliario, por lo que deben arreglar las sillas dañadas. Amada Palacios, directora, dijo que tomó esta medida porque los $3 200 que le corresponde recibir por bono de matrícula no son suficientes. En Los Ríos, algunos establecimientos educativos tienen problemas de infraestructura por lo que los maestros amenazaron con aplazar el inicio de clases, previsto para el 5 de abril. En la escuela fiscal Río Vinces, en el recinto El Jobo, cantón Ventanas, hacen falta aulas y baterías sanitarias. (AM)
Hora GMT: 20/Marzo/2010 - 05:12
