Relaciones con Bogotá
BOGOTÁ.- Las autoridades de Ecuador tenían conocimiento de la presencia en ese país del número dos de la guerrilla de las FARC, Raúl Reyes, en la época en que fue abatido por tropas colombianas, aseguró el ministro de Defensa encargado de Colombia, general Freddy Padilla.
"Sí. En esa época estaban vigentes unos mecanismos bilaterales, las fuerzas de seguridad de Ecuador se reunían periódicamente con las colombianas y había el intercambio de información correspondiente", dijo Padilla al diario El Espectador, que le preguntó si Quito sabía que Reyes se refugiaba en territorio ecuatoriano.
Las autoridades ecuatorianas han negado que supieran de la existencia de un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la zona de la incursión y que allí estuviera Reyes, a quien Padilla definió como "el hombre más importante" que tenía el grupo marxista.
Asimismo, reprochan que Bogotá no les hubiera dado la información para haber rodeado el campamento y presionar la rendición de sus ocupantes, entre los cuales cuatro mexicanos y un ecuatoriano que murieron.
"Los ecuatorianos valorarán cuando pase el tiempo, cada vez con mayor gratitud, el esfuerzo que hizo Colombia para quitarles a ellos ese daño que representaba Raúl Reyes contra su pueblo", sostuvo Padilla.
El dirigente rebelde murió el 1.º de marzo de 2008 en un bombardeo colombiano en la zona de Sucumbíos, en una acción que le costó la vida a otras 24 personas, y que fue rechazada por la OEA como una violación de la soberanía ecuatoriana. (AFP)
Hora GMT: 13/Julio/2009 - 05:04

13/Julio/2009 a las 18:53
General Padilla:
Los ecuatorianos de bien, por supuesto que agradecemos que se haya eliminado a este asesino. A pesar de que nuestro presidente nos tenga llenos de vergüenza al hacer declaraciones a título nacional: "que ser amigo delas farc en Ecuador no es delito". Al contrario, de lo que el madatario afirma, no solo en el Ecuador sino en el mundo entero sabemos que ser amigo de las farc y amparar a narcocriminales y cómplices de asesinos como chauvín y larrea es un delito de lesa humanidad.
Las declaraciones del presidente correa que las haga a título personal, porque a miles de ecuatorianos no nos representa. Él y su fanatismo doctrinal desmedido solo nos llevan a la vergüenza.