Los continuos y prolongados apagones que se siguen registrando en Orellana y el resto de provincias de la Amazonía se han convertido en una especie de bomba de tiempo, que podría llevar a adoptar medidas de hecho, según advirtieron ayer varios dirigentes y afectados.
Comerciantes y habitantes se quejan por las pérdidas que ocasionan los cortes de energía y por la pasividad de las autoridades, para solucionarlos.
Ante esta crisis y para evitar conflictos, esperan que el Gobierno cumpla con su ofrecimiento de mejorar esa situación en el presente año, de la cual los usuarios culpan a la Empresa Eléctrica Regional Sucumbíos, generadora del servicio.
Mercedes Guatatoca Kichwa, de 42 años, moradora del barrio Ñukanshihuasi, sostuvo que ella y sus vecinos han sufrido la pérdida de electrodomésticos, pero que nadie responde por nada. Igual sucede con gente de otras zonas.
El sector comercial: hoteles, bares, artesanos, operadores turísticos, etc., también se queja por las pérdidas que esta situación ocasiona. (EROI)
Hora GMT: 14/Enero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
