Ofensiva de chávez contra medios
Líderes del partido ABP recogerán dinero en todo el país para ayudar a que la cadena Globovisión pague las multas impuestas, el viernes pasado, por el Gobierno venezolano
CARACAS. El partido opositor venezolano Alianza al Bravo Pueblo (ABP) recolectará dinero para ayudar a pagar las multas impuestas por el Gobierno del presidente Hugo Chávez a la cadena opositora Globovisión.
El viernes pasado, Globovisión fue multada por unos $3,1 millones supuestamente por impuestos no pagados y por operar frecuencias no autorizadas del canal entre 2002 y 2003.
La colecta será los próximo 13 y 14 de junio en todo el país, afirmó Óscar Pérez, dirigente del ABP.
El monto recolectado será entregado a la directiva del canal "como una clara señal de solidaridad para quienes en todo momento han estado del lado del pueblo venezolano en las buenas y en las malas", destacó el dirigente político.
La coleta fue iniciativa del alcalde mayor de Caracas, Antonio Ledezma, miembro del ABP, quien invitará a que los otros partidos opositores a Chávez se unan a esta propuesta.
Según Pérez, este acto es una forma de reaccionar en favor de la democracia y evitar así que el Gobierno siga coartando la libertad de expresión de los ciudadanos.
Investigación penal contra el canal. De acuerdo con las declaraciones del abogado penalista Gonzalo Himiob, publicadas ayer por el diario venezolano El Universal, el pedido de iniciar una acción penal contra Globovisión es absurda, pues "la responsabilidad penal es siempre individual y personal, es decir, solamente atañe a las personas naturales y no a las personas jurídicas", explicó Himiob
El jurista afirma que la Ley de Telecomunicaciones no tiene disposiciones penales que permitan la responsabilidad penal corporativa de personas jurídicas.
La Ley venezolana de Telecomunicaciones establece en su artículo 171 que "el que utilice o permita el uso de los servicios de telecomunicaciones para los cuales está habilitado, como medios para coadyuvar en la comisión de delitos, será sancionado con la revocatoria de la habilitación administrativa o concesión".
Por lo tanto, según, Himiob antes de aplicar la sanción estipulada en la normativa "se tiene que haber logrado la determinación definitiva y firme de la responsabilidad penal de la persona natural, para que entonces se diga si el medio a través del cual esta persona natural cometió estos delitos es la persona jurídica. Si se verifica ese supuesto, se sanciona administrativamente a la empresa", insistió.
La tarde del viernes pasado, el ministro chavista de Obras Públicas y Vivienda, Diosdado Cabello, dijo que las sanciones administrativas contra el canal "no han sido suficientes", por lo que deberá ser investigada por la vía de la ley orgánica de telecomunicaciones que prevé castigos penales. El funcionario afirmó que la ofensiva de las instituciones del Estado contra Globovisión se debe a un "tema de salud mental".
El ministro informó, además, que el Gobierno de Chávez realizará reformas a la Ley de Telecomunicaciones para controlar todos los servicios, incluyendo el de cable. (EFE-VET)
Hora GMT: 08/Junio/2009 - 05:09

23/Julio/2009 a las 18:24
El Sr. Chavez, se lo ha montado muy bien. Usa la democracia a gusto y ha hecho un gobierno populista, ésto es: ignorancia+pobreza=voto asegurado. La prensa libre molesta porque espabila los cerebros que ellos tratan de adormecer. Con el precio que tuvo el petróleo años pasados, el papanoel bolivariano compró a diestro y siniestro, más bien a siniestro, los juguetes preferidos del presidente-machoman; unos aviones con cohetería variada, unas fragatas, unos kalashnikov, etc..., eso sí, largas colas para comprar el escaso pan, los escasos huevos y la escasa leche. Escuchar un discursito del Aló Presi, y no morir en el intento, deja un cuerpo apto para aguantar virus de influenza, mosquitos asesinos y cualquier otro flagelo, mientras el coro de payasos de camisa roja aplauden como focas amaestradas las gracias ya repetitivas del chistoso mandamás. Tratar de axfisiar la prensa libre, es en sí mismo la demostración del desprecio por el pueblo, la verdad, la constitución y querer tapar el sol con la mano. Se puede ser burro, pero no tan burro. Me gustaría ver al verborrágico bolivariano en un debate con algunos editores de prensa libre, pero a eso no se atreve; él necesita que el de enfrente tenga media neurona y ya caducada. Nunca podría enfrentarse con la lógica. La historia lo juzgará, y si Simón Bolívar se levantase, la patada en el traste que le iba a propinar se oiría en todo el planeta.