Opinión de diario HOY
Tras el histórico juramento ayer como nuevo presidente de los Estados Unidos, el discurso de Barack Obama reiteró el mensaje de esperanza y cambio para afrontar la crisis económica, y la voluntad de reconstruir el liderazgo de Estados Unidos en el mundo.
El flamante presidente mencionó el inicio de una nueva era de responsabilidad; en cuanto a las relaciones con los demás países, observó con realismo: "El poder de los EEUU por sí solo no nos puede proteger ni nos da derecho a hacer lo que nos plazca", a bastante distancia del unilateralismo y la teoría del ataque preventivo de George W. Bush. A pesar de que no se avizoren cambios de bulto en la política de los Estados Unidos hacia América Latina -las prioridades de la Casa Blanca son otras: la recesión, la guerra en Iraq y Afganistán, el conflicto israelí-palestino...-, una actitud distinta que opte por el diálogo y el multilateralismo abre también las puertas para reorientar la política hacia América Latina, en los temas en los que los EEUU concentran su interés geopolítico: lucha contra el narcotráfico, Plan Colombia y Plan Mérida para México y América Central. Con Cuba, parece improbable un cambio a corto plazo en cuanto al bloqueo, pero hay las expectativas de apertura al diálogo. En relación con el tema comercial, el Congreso con mayoría demócrata será más reticente a aprobar el TLC para Colombia. El mayor cambio que puede esperar América Latina con el presidente Obama es la nueva actitud para manejar una relación que debe reorientarse.
Hora GMT: 21/Enero/2009 - 05:11
