Opinión de Diario HOY
La Dirección Nacional de Tránsito suspendió la resolución de aplicar las sanciones a los peatones para aplicar la Ley de Tránsito y su reglamento, con el objeto de desarrollar antes una campaña de concienciación dirigida hacia los peatones, que desconocen las nuevas regulaciones.
Es positivo desarrollar programas de prevención dirigidos a los peatones. También algunos siniestros se producen por imprudencia de estos. Según cifras oficiales, de los 14 152 accidentes de tránsito registrados en 2008, 1 079 fueron ocasiones por peatones. No obstante, el mayor porcentaje de los accidentes tuvo su origen en imprudencia e impericia de los conductores: siete de cada 10 son atribuidos a ellos.
En consecuencia, sin desdeñar la campaña de concienciación para los peatones, las acciones preventivas deben dirigirse, sobre todo, a los conductores.
No existe aún una evaluación -y todavía habrá que esperar un lapso mayor en la aplicación de la nueva Ley de Tránsito- para conocer si el mecanismo de la licencia por puntos empieza a incidir en el costoso y evitable flagelo de los siniestros de tránsito que, en los últimos años, se convirtieron en una las principales causas de muerte de los ecuatorianos: más de 1 200 muertos dejan en calles y carreteras cada año.
La prevención debería comprender una revisión a fondo de las licencias profesionales de conducir, un alto número de las cuales se concedieron de forma irregular y por prácticas de corrupción, según denunció hace tiempo la propia Inspectoría de la Policía. Pero también debería controlarse la situación de contratación de los conductores por parte de las cooperativas de transporte colectivo, en donde se hallarán explicaciones para la falta de capacitación profesional y, en consecuencia, la recurrencia de los accidentes de tránsito por impericia e imprudencia de los conductores. Entre ellos, debe darse prioridad a las campañas de prevención.
Hora GMT: 23/Junio/2009 - 05:15

23/Junio/2009 a las 08:15
Plenamente de acuerdo señor editorialista. Esta amenaza sobre los peatones es una persecución anunciada a LAS VICTIMAS, a los más indefensos de las calles y vías del país. Como tantos, soy un conductor y como TODOS, también un peatón. Peatones son mis niños menores de edad, mi anciana madre. Todos podemos dar fe que salir a nuestras calles usando solo lo que la naturaleza nos ha dado (además de la vestimenta adecuada, claro está) es adentrarse en un mundo de agresión y caos, donde los de a pie son solo basura que estorba. Desde que salgo, a unos pasos frente a la casa de mi mal vecino, recibo la primera agresión: unas puertas automáticas que se abren sobre esa propiedad pública, supuestamente destinada a los viandantes, que se llama acera o vereda. Sin previo aviso, me lanzan una puerta sin pensar en que puedo ser un minusválido, llevar un bebé en coche o en brazos ¿Quién controla esto? Nadie. Que aguante el peatón. Un par de cuadras más adelante debe cruzar una avenida con parterre de por medio. Se necesita suerte: que no haya demasiados autos, que no vayan a gran velocidad, que no haya buses urbanos que me bañen en hollín, y que si se detiene el tránsito, no nos bloqueen el paso. No conozco un solo conductor que respete y deje libres las señales "cebra", forzándonos sortear los espacios que a bien dejan los vehículos. Si hay algún imbécil quiere tomar una curva en "U", lo hará sobre los peatones que cruzamos el paso "cebra". Y si no corro al verlo encima mío, me insultará: "muévete vago!"
Luego viene mi pesadilla, tengo que cruzar un "redondel" ¿cómo lo haré?¿estoy en condiciones físicas de hacerlo? ¿o más bien camino hacia el centro de la cuadra y sorteo allí los vehículos, que parecen ser más predecibles? ¿o tal vez caminaré tres cuadras más para usar un viejo y sucio paso elevado?
Cuando conduzco y me detengo antes de curvar a la derecha, con las respectivas señales luminosas, me detengo y veo peatones que desean cruzar entre esquinas. Casi siempre debo hacer señas a las asustadas criaturas, quienes por lo general hasta agradecen a viva voz ¿Es a estos perseguidos, maltratados contra quienes se pretende aplicar todo el rigor de la ley?