POZNAN.- Viven en zonas ricas en biodiversidad y con un gran potencial en la lucha contra el cambio climático y quieren que se les incluya en la discusión internacional sobre la gestión de sus hábitats. Los pueblos indÃgenas intentan que se oiga su voz en Poznan (Polonia).
"Queremos conocer el contexto, el propósito, tener la información y tener una voz, estar incluidos en la discusión", explicó Juan Carlos Jintiach, codirector ejecutivo de la ONG Alianza Amazónica y lÃder de la comunidad Shuar de la Amazonia ecuatoriana.
La selva amazónica es un importante sumidero de carbono, que retiene en su seno miles de millones de toneladas de gases de efecto invernadero, y preservarla puede contribuir de forma considerable a reducir las emisiones globales responsables del calentamiento del planeta.
Poseedores de "un conocimiento tradicional y de una concepción espiritual" de la selva, los pueblos indÃgenas quieren que se incluyan sus derechos en la Reducción de Emisiones procedentes de la Deforestación y la Degradación de los bosques (REDD), explica Jintiach.
"Somo testigos históricos de los cambios que se están dando en la foresta, somos actores clave para la mitigación y para la adaptación" al cambio climático, agrega.
La Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático de Poznan negocia actualmente cómo incluir la REDD en un nuevo acuerdo internacional de lucha contra el calentamiento.
Sin embargo las aspiraciones de los pueblos indÃgenas ha chocado con la oposición de Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
"QuerÃan una referencia expresa a la declaración de Naciones Unidas sobre el derecho de los pueblos indÃgenas" en el apartado del acuerdo relativo a la REDD, "pero la cuestión entró muy resumida", explica Guarany Osório de la campaña climática de Greenpeace Brasil.
"Cuando se empieza a hablar de derechos humanos ya no avanza la negociación, ya no hay cooperación", lamenta Jintiach. "Esto es un problema de toda la humanidad, nosotros no somos culpables", agrega, recordando que a menudo las comunidades indÃgenas son expulsadas de sus tierras para explotar recursos mineros, petroleros o forestales.
Algunos paÃses como Bolivia, Ecuador y Perú están respaldando a los indÃgenas de la Amazonia tanto en la negociación internacional como en sus medidas nacionales para responder al calentamiento.
"Mi paÃs tiene una matriz indÃgena que ha demostrado el buen manejo de los bienes y servicios naturales y consecuentemente Guatemala reconoce sus capacidades tecnológicas, sus conocimientos ancestrales y su cosmovisión de la vida y del ambiente", afirmó en Poznan el ministro de Ambiente y Recursos Naturales de Guatemala, Luis Alberto Ferrate Felice.
En su plan de acción contra el cambio climático, Brasil incluyó la ratificación de 10 millones de hectáreas de tierras indÃgenas y Perú "la titulación de 12 millones de hectáreas a favor de comunidades indÃgenas de la Amazonia, que mantienen recursos genéticos de 85 especies de plantas domesticadas", según su ministro de Medio Ambiente, Antonio Brack Egg.
Pero "¿es esto todo lo que quieren y merecen los pueblos indÃgenas?", se preguntaba Steve Schwartzman, director de polÃticas sobre la selva tropical de la ONG Environmental Defense Fund al conocer la referencia que se ha incluido sobre ellos en la negociación de la REDD. (AFP)
Hora GMT: 12/Diciembre/2008 - 17:55













