Por Ana Angulo Benavides
aangulo@hoy.com.ec
La semana pasada, un integrante de una de las misiones de observadores internacionales que se hallan en el país para verificar la marcha del proceso electoral dijo, en televisión, que su presencia en el país se limitaba a eso: observar.
El delegado bien podría haber añadido que ya está listo el informe de la observación, pues las misiones ya deberían tener una "plantilla" con las novedades registradas en las elecciones de asambleístas y en el referéndum constitucional.
En esas ocasiones, las misiones cuestionaron el uso de recursos públicos para promocionar a los candidatos y las tesis del Gobierno. Lo mismo sucede en la presente contienda electoral, encabezada por el presidente-candidato a la reelección.
Esto permite avizorar que los informes básicamente repetirán los términos de los anteriores, quizá con alguna variante.
Dada la frecuencia con que se realizan elecciones en el país, ya resulta familiar la presencia de las misiones. Durante su estadía reciben denuncias de actores políticos, recorren recintos electorales, se reúnen con autoridades y, el día preciso, se desplazan a las provincias para mirar el desarrollo de los comicios.
Todo eso está muy bien, pues a más observación menor será el riesgo de manipulación de resultados. Pero una elección limpia no se reduce a un buen conteo de los votos; también debe garantizar que todos los candidatos tengan espacios equitativos para promocionarse y difundir sus propuestas. No se trata solo de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) entregue determinada cantidad de plata para propaganda de los candidatos, sino que haya equidad, y eso actualmente no existe.
Al tema ya se han referido las misiones anteriores, pero sus informes no han pasado de ser un "saludo a la bandera", porque al Gobierno y al oficialismo les ha resbalado aquellas opiniones. Si bien es cierto que los informes solo tienen fuerza moral, al provenir de organismos como la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos, no deberían ser tomados a la ligera, pero así ha ocurrido y, por lo que se ve, así sucederá en esta ocasión
Ante gobiernos que hacen caso omiso de las opiniones de estas misiones, tal vez fuera bueno replantearse el objetivo de la observación electoral, quizá condicionando la presencia en el país a que sus opiniones sean tomadas en cuenta.
Caso contrario, el país se verá abocado a mirar una y otra vez una película cansina: el abuso de los recursos estatales, es decir de todos los ecuatorianos, en beneficio de unos pocos candidatos, intercalado con la trillada declaración de que los observadores solo vinieron a observar.
Hora GMT: 12/Abril/2009 - 05:06

12/Abril/2009 a las 16:48
No lo dice el artículo pero que es lo que pretende que sean las "misiones"? Vienen justamente a eso a "observar" y lo hacen o acaso quiere que sean ellas las que organicen alguna etapa del proceso electoral? Se dice y repite con sentido de frustración y amargura respecto de la actuación del presidente candidato. Bueno, es lo que el soberano dispuso es decir que pueda ser candidato. Ahora el hace su parte. No olvidemos que su presencia es al mismo tiempo la del Presidente de la República, es decir que ejerce el primer cargo político de la república y que todo lo que haga o diga u omita tiene ese significado: Político. Respecto del uso de fondos pùblicos para su campaña, es otra afirmación que se lanza sin demostración alguna. Por otro lado no olivdemos que es el CNE, la institución que tiene que cautelar y vigilar esta etapa del proceso, y es la que debe tomar las sanciones que son severas y mucho, y para ello de nada sirve que el presidente sea también candidato, que por este evento esta sujeto a esa normatividad. Me parece un artículo simplista, repetitivo, y sin fundamentación en su retórica insulza. Acaso no se ha notado que son muchos otros candidatos que van a la reelección. Acaso no sabe que el Alcalde de Guayaquil, va por una tercera reelección y eso allí si es bueno y digno de la mejor adhesión. Doble moral, sin duda.