Discurso sobre el estado de la unión
El presidente de los EEUU centró su discurso en la generación de empleo, reglas equitativas para todos y en la unidad de la nación para superar la crisis económica
WASHINGTON. El presidente de los Estados Unidos (EEUU), Barack Obama, centró su último discurso del Estado de la Unión en esta legislatura en la economía, el empleo, y la unidad nacional para recuperar al país de la crisis financiera que atraviesa. Con este discurso, el presidente entra extraoficialmente en la campaña por su reelección.
Así, presentó en su discurso un plan "para construir una economía que dure", que tendrá entre sus pilares una subida de impuestos a los más acomodados y nuevas medidas en el sector energético. También habló de una "economía justa" que genere igualdad de oportunidades.
En su alocución ante ambas Cámaras del Congreso, Obama también anunció la creación de una nueva unidad para combatir las prácticas de competencia desleal en el comercio internacional, que entre otras cosas afectaría al procedente de China.
Obama hizo varias alusiones a la labor del ejército en Irak y Afganistán, y a la operación contra Osama Bin Laden; y usó el ejemplo de las tropas como modelo de la unidad que deben tener los estadounidenses para encarar la crisis. Al mismo tiempo, se congratuló por la política militar de su Administración, en especial por el fin de la guerra en Irak.
En cuanto a la política exterior, apenas hizo alusiones a América Latina, si bien recordó la firma de Tratados de Libre Comercio con Colombia y Panamá.
Por otro lado, sobre Siria, Obama dijo que no duda de que el régimen de Bachar Al Asad "descubrirá pronto que las fuerzas del cambio no tienen marcha atrás".
Por último, en referencia a Irán, aseguró que "no hay opciones fuera de la mesa" para evitar que el país persa desarrolle un arma nuclear, aunque aclaró que una solución pacífica "todavía es posible". (EFE-RMD)
Romney se lía con el pago de impuestos
WASHINGTON. Las declaraciones de impuestos divulgadas ayer por el aspirante republicano a la Presidencia Mitt Romney suscitaron más preguntas que respuestas sobre su fortuna personal.
Presionado por sus adversarios, Romney divulgó sus declaraciones impositivas pero solo de los años 2010 y 2011, que muestran ingresos por más de $42 millones y una tasa impositiva promedio para los dos años del 14,6% ($6 millones)
Se trata de un porcentaje muy inferior al del estadounidense medio, y menos de la mitad de las tasas declaradas por su rival republicano Newt Gingrich o por el presidente Barack Obama, según la CNN.
Aparte de revelar una tasa más baja que la media, los documentos publicados confirman que Romney, de 65 años, mantiene parte de su fortuna en cuentas en varios paraísos fiscales. (AFP-EFE)





