|    Pico y placa Quito:  5-6    |  

Nuevas sexualidades

Publicado el 29/Mayo/2012 | 00:48

Rodrigo Tenorio Ambrossi

tenorior@hoy.com.ec



Es probable que los nuevos ejercicios de la sexualidad se hayan convertido en uno de los signos más llamativos y conflictivos de la contemporaneidad porque cada vez se rompen los principios que construyen la tradición de las supuestas y reales buenas costumbres, de la ética personal y social. Dos mujeres se han unido en pareja estable y las dos buscan que la ley determine que la niña de una de ellas se convierta legal y legítimamente en hija de las dos, como si las dos fuesen mamás al mismo tiempo o bien como si una fuese el papá y la otra, que la concibió, la mamá. En este caso, las dos mujeres se convertirían en papá y mamá o las dos serían mamás al mismo tiempo. Por supuesto que se trata de una situación no solo insólita, sino también absurda porque se estarían violentando la ética de la lógica y lógica de la convivencia social que nada tiene que ver con ninguna fobia a las nuevas formas de vivir la sexualidad y tampoco con ningún moralismo enmohecido.

Es cierto que se han modificado de manera sustancial las formas de hacer pareja y de vivirla como efecto de una sexualidad desmistificada, despenalizada y convertida en un bien personal. Sin embargo, existen límites que surgen de la misma convivencia social y que están llamados a precautelar la lógica de la vida personal, los ordenamientos simbólicos de los niños y las éticas sociales. Un niño no puede decir papá a una mujer so pena de inaugurar una suerte de psicosis familiar o, peor aun, un régimen de lo perverso destinado a crear tales confusiones que los lenguajes perderían su valor de significación. La mujer, pareja de esta mamá, no necesita convertirse en mamá de esa niña ni peor aun en su papá para justificar su relación de pareja y para amar a esa niña. Antes que lanzarse a aventuras que desorganizarían gravemente los procesos de significación, es suficiente con que cada mujer ocupe su lugar en la vida de pareja y no pretenda invertir los códigos de lo que significa mamá, papá, hija, compañera. Hacerlo implicaría correr el riesgo de crear una psicosis común con la que las palabras perderían su poder de significar.

Esto nada tiene que ver con los juicios de valor y las descalificaciones que al respecto se han emitido en los medios de comunicación. Situaciones como la presente exigen análisis serios y no fáciles peroratas moralistas que dan cuenta del miedo a mirar de frente la contemporaneidad que ya no se sostiene en los supuestamente sagrados principios de antes. Vivimos realidades complejas que no se explican desde el simplismo de la tradición social y, peor aun, religiosa. La confusión de estas dos mujeres amerita algo más que simplones juicios de valor de quienes lo mejor que saben hacer es rasgarse de las vestiduras. Es urgente precautelar la integridad psíquica de esta niña y también de estas dos mujeres que, parecería, se hallan confundidas por el peso de una realidad que las rebasa.

 

Autor: Rodrigo Tenorio - tenorio@hoy.com.ec Ciudad Quito

Archivado en | Perspectivas  | Opinión HOY impreso 

Tags : Rodrigo Tenorio 



Actualizado por

1

cguerrero - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Comentarios

Recuerda que son opiniones de los usuarios y no de www.hoy.com.ec. HOY se reserva el derecho a eliminar las expresiones ofensivas, injuriantes o no acordes a la temática tratada.
  1. 1

    Ya se handado estos casos, el hijo o hijos llaman : mama a una sola de ellas y a su pareja por su nombre, no se crea ningun conflicto en la psiquis infantil. Cuando una pareja tradicional se divorcia,o enviuda, el hijo o hijos no estan obligados de llamar mama o papa a la nueva pareja de su madre o padre, tampoco se crea ningun conflicto. Se deberia ser un poco tolerantes ante otras realidades sociales que pueden parecernos chocantes por nuestra falta de apertura cultural y espiritual.

  2. 1 Andres Mideros desde - Quito

    Que pena. Al parecer la realidad y los cambios sociales avanzan más rápido de lo que algunos/as pueden seguir. La significancia de las palabras y lo simbólico lo da la sociedad. Son construcciones sociales, y como tal en evolución. A seguirle el ritmo y no asustarse de los cambios. Padre, madre, padres, madres... los roles no están pre-definidos, ni se asignan en base al sexo de una persona.

  3. 1 FANNY CHAVEZ desde - AMBATO

    TOTALMENTE DE ACUERDO CON LA OPINION DEL EDITORIALISTA, EN LOS TIEMPOS ACTUALES LLAMADOS MODERNOS NADIE SE ATREVERIA A JUZGAR LAS PREFERENCIAS SEXUALES DE LAS PERSONAS, ESE ES UN PROBLEMA PERSONAL, PERO OTRA COSA ES PRETENDER TRASTOCAR NO SOLO CONCEPTOS SINO FORMAS DE VIDA Y SIGNIFICADOS DE ROLES. SEÑORES GBLT (NO SE BIEN LAS SIGLAS) VIVAN SU VIDA COMO QUIERAN PERO NO PRETENDAN INFLUIR EN NIÑOS INOCENTES Y EN FORMACION. QUE AFAN PERVERSO ES DE CONFUNDIR A LOS NIÑOS O PRETENDER QUE SON FAMILIAS

  4. 1 María Sara Jijón Calderón desde - Quito

    El Editorialista de Diario Hoy, hace un sincero esfuerzo por no demostrar su tradicionalismo, pero se traiciona a sí mismo. Claramente, lo que él llama los limites de la convivencia social, no son más que la expresión de su limitada visión de la vida. Existen muchas familias "no" tradicionales, en que los roles han cambiado completamente, y no solamente debido a la sexualidad de quienes hacen de padre o madre. Los niños no sufren ningún trauma y son felices.

Publicidad