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Novena

Publicado el 18/Diciembre/2008 | 00:08

Por Simón Espinosa Cordero

Durante la primera mitad del siglo XX, la letra de la novena y de los himnos era la compuesta por Juan León Mera hacia la década de los sesenta del siglo XIX. Novena sin árbol. Novena con nacimientos, más ceñida a la tradición española teatral y realista. El país andaba pobre; la Sierra, pobrísima. La novena conducía en el último día a la Misa de Gallo seguida de un par de misas que subrayaban el misterio de Dios hecho hombre, tema común de varios mitos y diversas religiones no cristianas. Soledad humana ante el espacio infinito. Inquietud humana ante el tiempo que se desliza constante hacia el mar del sepulcro. Sed de eternidad. Anhelo de protección. Y después de las misas, los zapatos vacíos junto al pesebre. Al día siguiente estaban llenos con un solo juguete y algunos caramelos.

La costumbre de "Velar al Niño" se parecía más al modo cómo hoy se celebra la novena. Una efigie del Niño llegaba a una casa donde era velado y sahumado. Los vecinos acudían a tomarse unos tragos y a bailar. Y el Niño congregaba a más vecinos todavía en la siguiente casa de velación. "Dejad que los niños vengan a mí porque de ellos es el Reino de los Cielos" obligaba a dar alegría a los pequeños de la familia y la vecindad. Pero los niños eran ahuyentados cuando empezaba el jolgorio porque o estorbaban o veían demasiado. Se conversaba de política. Se chismeaba. Se lamentaba entre suspiros envidiosos el último escándalo de faldas. Así se engrasaban los ejes de la carreta de la vida para seguir tirando hacia delante entre resignados y alegres. El tejido social se remendaba. Había calor. Cuando el petróleo hizo posible que en el campo hubiese luz eléctrica y en los pies descalzos, calcetines y zapatos y se gozara de algo que comenzaba a parecerse a la comodidad, la novena mejoró en comestibles, vestidos, bebidas y teatralidad. Y de pronto, el Estado laico abrió sus burocráticas puertas al Niño Jesús y la novena empezó a celebrarse en ministerios y municipios. Unía departamentos y corazones, jefes y secretarias. Los burócratas se volvían amables. Tiempo de pedir favores, "que me despaches este caso, que aceptes de pasante a fulanito, que el ciudadano espere no más porque estamos en la novena".

Ahora la Novena se celebra también en Carondelet. El presidente Correa preñado de inquietudes ha ido a visitar a primo Lula y, a lo mejor, los magos de Oriente regresen a los Andes con oro, incienso y mirra. En tiempos de novena, los Herodes no son populares. "Siguiendo, pues, una tradición ya antigua y profundamente arraigada en el alma popular ecuatoriana, la Presidencia de la República y el Banco Central del Ecuador invitan a contemplar la exposición sobre "La Natividad de Jesús" y a rezar la Novena al Niño Dios en el Salón de Banquetes del Palacio de Carondelet. La exposición está compuesta de obras de los siglos XVIII y XIX: -Un belén central, que representa la escena navideña en una urna colonial. –Un grupo de nacimientos elaborados en tagua y marfil, de diversas épocas y facturas, y –una significativa colección de Niños Dios, también creados en diversas épocas y materiales, pero todos ellos preciosos". Y la invitación remata con un texto de novena escrita por Juan Larrea Holguín en el año 1963.

simeco@hoy.com.ec

Hora GMT: 18/Diciembre/2008 - 05:08

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Comentarios

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  1. 1 Luis Rubiano desde - San Jose de Costa Rica

    Bellas pinceladas sobre tradiciones cristianas; pero con el sabor local de los ecuatorianos, me cautivo su velado humorismo, "la conversion de los burocratas", y el posible regreso de los reyes con el oro, el incienso y la mirra desde el gigantesco Brasil me ha hecho reir saludablemente..Voy a elevar mi novena por el hermoso Ecuador para que su gobernante sea iluminado por la justicia, la tolerancia, la humildad de espiritu,la prudencia a la hora de legir amigos y enemigos, la sobriedad en su discurso,y el sagrado respeto a las diferencias del otro, como bien cuadra a los creyentes del libre albedrio....felicidades Don Simon, maneja usted la pluma con exquisitez...

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