MADRID. Primero fue el novelón de Victor Hugo, luego el musical para el teatro que arrasó desde su estreno en ParÃs en 1980 con más de 60 millones de espectadores en todo el mundo, y ahora la versión cinematográfica de ese musical, protagonizada por Hugh Jackman, Russel Crowe y Anne Hathaway.
Dirigidos por el británico Tom Hooper tras el éxito de "El discurso del rey" ("The kings speech"), estos actores han prestado sus talentos y, sobre todo, sus voces, para llevar a la gran pantalla la versión musical de "Los miserables", un proyecto que ha levantado enorme expectativa.
Poco se podÃa imaginar Victor Hugo que 150 años después su obra seguirÃa estando entre las más conocidas y populares.
En 1862 Victor Hugo publicó una gran novela que se convertirÃa muy rápidamente en un clásico, con unos personajes que encarnaban el bien, el mal, la redención y la lucha por la libertad, en un momento convulso y cambiante de la historia de Francia.
Los nombres de Fantine, Jean Valjean, Javert, Cosette y Marius pasaron a formar parte de la galerÃa de personajes más conocidos de la historia de la literatura universal, pero como era lógico, mucho más en Francia, lugar de origen del escritor y donde se desarrolla la historia.
Libro obligatorio en las escuelas francesas, en 1980 se estrenó una versión musical, con música de Claude-Michel Sch nberg y letras de Alain Boublil y Jean-Marc Natel, que se mantuvo sólo tres meses en cartel en ParÃs.
Pero el productor Cameron MacKintosh creÃa en el proyecto y encargó una versión inglesa que tardó dos años en desarrollarse y que, tras únicamente dos semanas de ensayos se estrenó el 8 de octubre de 1985 en el londinense teatro Barbican.
Desde entonces el fenómeno no ha dejado de crecer y se representa en Londres de forma ininterrumpida, aunque se han realizado versiones en 42 paÃses en 21 idiomas que han atraÃdo a más de 60 millones de espectadores.
Y cuando parecÃa que esta historia épica y romántica no podÃa dar más de sÃ, ha llegado el cine para llevar la contraria.
Lo que no quiere decir que la historia de Victor Hugo no hubiera llamado anteriormente la atención de los productores cinematográficos, incluso antes que a los productores musicales.
Las primeras adaptaciones al cine se remontan a la época muda, en 1897, con una versión de los hermanos Lumire; 1907, una parte de la historia, dirigida por Alice Guy Blaché, y 1913, cuando el francés Albert Capellani adaptó la historia en cuatro cortos, dedicados a Jean Valjean, Fantine, Cosette y Cosette y Marius.
Desde entonces se repitieron las pelÃculas, con mayor o menor fortuna. Y entre todas destacó la de 1958, dirigida por Jean-Paul Le Chanois, con Jean Gabin como Jean Valjean.
Un papel que también interpretó Gérard Depardieu, aunque en su caso para una exitosa miniserie televisiva en la que John Malkovich encarnó al malvado Javert, Charlotte Gainsbourg a la sacrificada Fantine y Virginie Ledoyen a la dulce Cosette.
Muchas versiones para un mismo texto, pero sin la música que habÃa calado hondo en los espectadores de medio mundo, a través de canciones como "On my own", "I dreamed a dream", "At the end of the day" o "Do you hear the people sing?".
Canciones que desde el debut del musical han sido cantadas por voces privilegiadas como Aretha Franklin, Neil Diamon, Elaine Paige o Petula Clark.
Y que en el caso de "I dreamed a dream" sirvió para dar a conocer a Susan Boyle en el concurso británico "Britains Got Talent", en el que asombró a propios y extraños y cuyo vÃdeo fue visto más de 85 millones de veces en internet.
Una canción que ahora interpreta, también magistralmente Anne Hathaway, que da vida a Fantine en la adaptación cinematográfica del musical, que llega este martes, dÃa de Navidad, a las pantallas de todo el mundo.
La actriz perdió más de 12 kilos para interpretar el brutal declive de Fantine desde que es despedida de una fábrica y tiene que ejercer de prostituta para poder alimentar a su hija Cosette (Amanda Seyfried).
Jakcman, con experiencia musical previa, es el protagonista de la pelÃcula, como un Valjean que recorre el camino contrario al de Fantine, de las galeras y la más horrible situación, al mayor éxito, aunque siempre con el miedo a cuestas de ser capturado por Javert.
Un Javert al que da vida Russel Crowe, quizás la voz menos afortunada de la pelÃcula, aunque lo compense con su imponente presencia y su pericia interpretativa.
Con las canciones interpretadas en directo para ganar en intensidad, unos decorados que mantienen el ambiente teatral y un espectacular vestuario del español Paco Delgado, Hooper ha construido un sueño para los amantes del musical y una pelÃcula de las llamadas a arrasar en premios y espectadores.
Demasiado larga, eso sÃ, y demasiado intensa, probablemente, para aquellos que no adoren el género musical. EFE
Â







