Realidades paralelas y edulcoradas se fraguan en periodismos paridos por regímenes que solo aceptan la verdad oficial
Por Ivonne Guzmán
iguzman@hoy.com.ec
Me pasa desde hace pocas semanas, todos los días, a las 19:00. Es una especie de escozor en la cabeza, no la física, que es una maraña de pelos, sino la que me permite el entendimiento, esa que es una nube gaseosa de ideas. Pues sí, pasa que veo El Noticiero de TC Televisión y me pica (¿o me duele?) la cabeza. Déjenme contarles por qué. Por razones laborales, debo ver este noticiero -que, admito, nunca antes había sintonizado- y estoy empezando a sospechar que soy testigo del nacimiento de una nueva era periodística, algo grande e inédito incluso para la enclenque democracia ecuatoriana: el periodismo engendrado por el socialismo del siglo XXI.
Les invito a hacer una prueba -bajo la advertencia de que les puede doler la cabeza-. Vean primero, de principio a fin, el mentado noticiero y, luego, a las 20:00 vean cualquier otro noticiero de algún canal que no esté administrado por el Estado (ya sé que parece castigo pero, si no, la prueba no vale). Entonces, descubrirán que ciertas noticias relacionadas con el Gobierno -las que no les son favorables, por supuesto- simplemente no existen para los periodistas de TC.
Es en serio. Les doy uno de los muchos ejemplos que he venido cazando en estos días. Cuando Marlon Santi, presidente de la Conaie, anunció el martes pasado que rompía el diálogo con el Gobierno, el noticiero de TC simplemente se saltó ese dato. No era una noticia menor ni se difundió fuera del horario de El Noticiero (así se llama este espacio informativo); de hecho, antes de las 19:00, yo ya sabía de las declaraciones de Santi y esperaba -ingenuamente- una ampliación a través de las noticias de TC.
Y, así, les podría contar algunos casos más, pero no les quiero cansar ni quitar la expectativa ante tan emocionante fenómeno mediático que está floreciendo en estas fértiles tierras ecuatoriales. Aunque déjenme ser aguafiestas, una vez más, y revelar que la receta no es original. Se aplica con éxito en el Primer Mundo; sino, pregúntenles a los cientos de miles de personas que -cantando "Somos todos farabutti (canallas)", en alusión a los recientes insultos dedicados por Berlusconi a los periodistas- marcharon en Roma el sábado pasado para reclamar libertad de expresión, que también es libertad de informarse.
Les doy detalles de lo que pasa por allá. Por ejemplo, dice el italiano Roberto Saviano, autor del espeluznante relato Gomorra que denuncia a las mafias napolitanas -razón por la cual el escritor debe vivir con protección policial-: "Un país en el que, a pesar de verse profundamente afectado por ella, no se habla nunca ni de crisis económica ni de las organizaciones criminales que producen el doble del Producto Interior Bruto del Estado".
Este tipo de realidades paralelas y edulcoradas son las que se fraguan bajo el paraguas de los periodismos paridos por regímenes -de cualquier color político- que no aceptan otra verdad que no sea la oficial, y que utilizan su poder, su popularidad y sus medios de comunicación para imponerla.
¿Ustedes están dispuestos a vivir esa realidad hecha a medida de quienes ostentan el poder? Ojalá que no y que, si por un descuido, empiezan a comprar propaganda por información, les pique o les duela la cabeza para que se despierten. Y es por su bien, créanme.
Hora GMT: 06/Octubre/2009 - 05:08

06/Octubre/2009 a las 01:06
Gracias por el baño de verdad.
06/Octubre/2009 a las 01:20
NUNCA, Sra. Guzmán, jamás vamos a creer en la ¨verdad oficial¨. Una de las promesas del dictador era no interferir en la línea editorial de los canales incautados (NO SON ESTATALES), esta promesa ha sido violada, la palabra de Correa no vale nada, la corrupción y la ineficiencia del gobierno es inmensa, necesita mentir y tergiversar la realidad para mantener su popularidad que cada día es menor.
06/Octubre/2009 a las 10:11
Italia es un país muy peculiar, tan peculiar que Silvio Berlusconi en el primer ministro. Dicho sea de paso, Berlusconni también es dueño de muchos medios de comunicación que los utiliza a su antojo, como son los casos de los diarios Il Giornale y Libero. Es decir, que la manipulación no es intrínseca a los medios públicos o estatales. La prueba de ello es que Berlusconni no puede con la RAI (televisión pública italiana), a la que considera un nido de comunistas y farabutti (sinvergüenzas).
La BBC es otro gran ejemplo de televisión pública, lo mismo que France Télévisions, en las que no caben manipulaciones.
Por lo tanto, lo que sucede en Ecuador con TC (canal que nunca ha sido trigo limpio) es una muestra más de la poca ética del gobierno de Correa, en el que, destacan funcionarios como Javier Ponce, que supuestamente era el adalid de las libertades. Pero bueno… la guerra mediática por controlar la información está lanzada: muy pronto los portavoces del socialismo del siglo XXI anunciarán la creación del Ministerio del Pensamiento, igual que en 1984, aquella novela de Orwell (que Javier Ponce la tiene que haber leído varias veces).
06/Octubre/2009 a las 12:08
Tiene toda la razón este artículo, soy testigo del cambio experimentado por el noticiero de TC televisión.
Creo que todos los medios que pertencen al gobierno deben agachar la cabeza y someterese a las censuras de lo que deben o no deben decir...causa verguenza en un periodista que lo alejen de su ética profesional...que pena!
06/Octubre/2009 a las 19:38
ivonne,gracias por hablar por todos los que no lo hemos hecho,como no hay pan,ni trabajo te dan circo del mas barato,mientras sigue el show en la trastienda los ñaños,agnados y mas rosados,se levantan en peso al pais,mientras como en los atracos de pelicula dejan lanzando al aire el BONO para que los incautos esten ocupados y agradecidos.