¿Cómo califica el momento político del país, luego de los cambios hechos por la mayoría gobiernista?
Tengo la convicción de que el Ecuador ha perdido la vigencia constitucional. Creo que todas las violaciones constitucionales que se han dado para asaltar a las funciones del Estado y los órganos de control tienen una clara intención autocrática, es decir, de un Gobierno que conduzca al país apartado de las normas legales y basado en la subjetividad del triunvirato que gobierna y sus intereses.
¿Vivimos una dictadura?
Una dictadura solapada, lo que es lo mismo que una democracia aparente.
¿Cuál sería el camino jurídico-político para que el país se enrumbe?
Primero, es indispensable una toma generalizada de conciencia ciudadana y de opinión pública de que la esencia de la democracia es el sometimiento irrestricto de todos, gobernantes y gobernados, a los mandatos expresos de la Constitución y las leyes. Luego, revocar las resoluciones que ha adoptado el Congreso contra los mandatos constitucionales respecto a las reorganizaciones de los tribunales constitucionales, electorales, Corte Suprema, designación de autoridades legislativas y el reparto de las principales magistraturas del órgano legislativo.
La consulta popular o la movilización, ¿cuál es el camino para retomar el sendero democrático?
Siempre he creído que en democracia, la consulta popular es un instrumento propio de su ejercicio, pero no para que se le tome como una burla. En 1997 hubo una consulta con un resultado claro respecto a la despolitización de la administración de justicia y los mecanismos para la designación de sus integrantes.
Otra consulta, para que constituya una nueva burla a los ecuatorianos, creo que desgastaría ese importante instrumento.
¿En qué medida ayuda a resolver la crisis las denuncias a organismos internacionales?
Es importante, dentro del proceso de toma de conciencia, que la situación que vive el país trascienda a organismos internacionales, que puedan condicionar sus relaciones con nuestro país a la vigencia democrática. (AM)
LA FICHA
Vladimiro Álvarez fue ministro de Educación, Trabajo y Gobierno en el mandato de Osvaldo Hurtado, Jamil Mahuad y Gustavo Noboa. Fue diputado. Tres veces decano de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Católica de Guayaquil y rector de ese centro.
Hora GMT: 12/Enero/2005 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
