Por Mauricio Pozo Crespo
mpozo@hoy.com.ec
Uno de los graves errores de países que exportan productos como el petróleo es descuidar el orden que merece toda la economía cuando se producen booms de ingresos por exportaciones de estos bienes. En el pasado, la economía ecuatoriana concentró todos sus esfuerzos en generar crecimiento económico a través de los ingresos petroleros. Se descuidaron, por lo tanto, otras actividades, sobre todo la agrícola, y el país se tornó altamente dependiente y vulnerable al precio del petróleo. Esto se conoce como "enfermedad holandesa", la que, por cierto, no únicamente ha estado presente en el Ecuador, sino también en otros países. Esto que ocurrió con mucha claridad en la década de los setenta se ha repetido en los años posteriores, pero con especial intensidad en los últimos dos años y medio, pues es en este período cuando el país disfrutó de ingentes cantidades de recursos por elevados precios del petróleo que llegaron a situarse en algún momento hasta cerca de los $140 el barril.
El 19 de mayo pasado, el precio del barril de petróleo de la referencia para el Ecuador, conocido como WTI, estuvo en $59,5, precio que, descontando el castigo que se aplica a nuestro crudo, significa $ 53,6 el barril. El día 21 de mayo, el precio del petróleo para el Ecuador subió a $56,12, es decir, el WTI ya superó los $60 el barril. Esto significa que, como resultado de una situación del mercado internacional, el Ecuador nuevamente se ve "beneficiado" sin que esto obedezca en absoluto a decisiones de la política económica interna. Así como tampoco es responsabilidad del Gobierno cuando se desploma el precio del petróleo, el mismo que pocos meses atrás bajó para el Ecuador a cerca de $20 el barril.
Unos de los grandes errores que se ha cometido ha sido el destruir la Ley de Transparencia y Responsabilidad Fiscal aprobada en julio de 2002 y que, aparte del concepto de ahorrar recursos para momentos de crisis, incorporaba una obligatoriedad legal para que los Gobiernos se obliguen en forma gradual a ir dependiendo cada vez menos de los ingresos petroleros para que, en un par de décadas, el Fisco ahorre todo el excedente petrolero y viva solo de los ingresos que puede controlar, es decir, fundamentalmente los tributarios.
En estás últimas semanas, se evidencia un crecimiento del precio del petróleo que bien podría estacionarse para el Ecuador entre los $50 y los $60 el barril. Este es un precio muy alto que no nos debería nuevamente llevar al dispendio y al desorden. Ya sentimos lo que es estar desprotegidos y, a pesar de la frase que dice "el hombre es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra", no podemos darnos el lujo nuevamente de malgastar los fondos. El año 2004, el petróleo tenía menos de la mitad de estos precios, y la economía creció al 8%. No crean que ahora sí vamos a crecer a ritmos altos y sostenidos. Para ello, se requieren inversión y estabilidad. No nos mareemos con esta nueva coyuntura favorable. Volvamos a la disciplina fiscal, normalicemos las relaciones internacionales y ahorremos para el futuro.
Hora GMT: 25/Mayo/2009 - 05:07

25/Mayo/2009 a las 09:43
Que sugiere el genio, esta vez, un fondito para garantizar el pago de la deuda? O un fondito para garantizar los ingresos de su jefe el Kiko y su familia por el resto de sus vidas?
25/Mayo/2009 a las 10:05
Los verbos adoptar y adaptar sirven para replicar en economía el éxito que otros países han tenido. Noruega es un ejemplo de la política que se puede "adoptar" para sembrar petróleo y hacer de esos recursos no renovables, recursos permanentes. El país debería "adaptar" al Ecuador modelos que han sido exitosos en otros lados. Inventar, eso es más complicado y uno corre el riesgo de fracasar o requerir demasiado tiempo para lograrlo. Construyamos consensos.
25/Mayo/2009 a las 11:11
Gustavo Cuesta:
Noruega tiene otro pueblo y otra idiosincrasia. Noruega ha tenido otra historia y otros procesos sociales. Noruega incluso tiene otro tipo de cohesión social basada en cuestiones étnicas y hasta raciales, sin dejar de lado las diferencias que sí existen entre regiones. Noruega es una monarquía constitucional y su pueblo (cada vez menos) se ve representado por el rey Harald V, que no sólo representa al pueblo noruego, sino que además forma parte de la familia real sueca, lo que hace que haya una unidad regional que en nuestro medio no se comprende.
La idea de transpolar o extrapolar sistemas de otros países es absurda, aún más si son sociedades tan disímiles a la nuestra. Sólo compararnos con Perú o Colombia (no se diga Chile) y pretender "adaptar" o "adoptar" sus formas es una propuesta que suena, por más análisis que se le haga, apriorística.
La absurda concepción supuestamente liberal de que el mercado y la libertad que supuestamente éste implica harán que todos tengamos igualdad de oportunidades está muy lejos de lo que la experiencia nos demuestra. El mercado actual y la manera en que el ser humano lo maneja NO SON LIBERALES... ni lo podrán ser si seguimos como vamos.
25/Mayo/2009 a las 11:42
Este comentario repetido mucho por personajes que gobernaron la economía del país en regímenes anteriores, NO ES CIERTO, veamos por que:
. No ha abido despilfaroo de recursoa económicos, lo que paso en que, antes se atendía al pago de la deuda manteniendo los recursos (ahorros) guardados, subía el valor de los papeles de la deuda y pagaban. Lo que ahora se ha hecho es gastar en la parte social(salud, educación e infraestructura), ES DECIR EL GASTO HA TENIDO OTRA DIRECCIÓN, los recursos anter recibian el crupo social que manejaba la economía (banqueros y grupos de poder políticos) hoy recibe los recursos el grupo social más necesitado que al menos consume produccion nacional.
25/Mayo/2009 a las 12:10
Mmmmmm
Sabías palabras, señór Bustillos. A pesar de que no podemos caer en descalificaciones personalistas, sí es bueno tomar en cuenta de quién vienen los "consejos". Recordemos que Mauricio Pozo es hermano de Fernando Pozo, uno de los principales del Banco Pichincha. O sea, Mauricio Pozo es casi, casi cuñado de Fidel Egas. Los intereses que él representa no son exactamente los de Gutiérrez, sino los de la banca (defendidos también por a través de Teleamazonas, medio "independiente").
25/Mayo/2009 a las 12:42
Como sugiere Pozo, se debe pagar la deuda puntualmente y por sobre el 40% del presupuesto del estado como lo hacía en el "gobierno del que iba a morir en el intento", de esa manera los tenedores de la deuda la podrán cobrar al 90% 100% ó 105% como lo hicieron en el pasado, así si está bien invertida la plata del estado.... ¿Y del Pueblo quien se acordó en el gobierno de "Pinocho"?, de su educación, su salud, su vivienda, carreteras, energía barata, en suma que se lleve una vida mas llevadera. Para el sr. Pozo los pobres son solo números para las encuestas de los economistas ortodoxos que con su macroeconomía se olvidaron de "LOS SERES HUMANOS". Solo esa es la diferencia entre el gobierno y los serviles de los grandes grupos económicos: "El ser humano, el pobre, el desprotejido"
25/Mayo/2009 a las 16:33
Nuevamente, yo no se en que país vive el Sr. Villacrés, pero cuéntenos a los ecuatorianos ¿en donde están las carreteras? ¿En donde hay nuevos hospitales? , las únicas viviendas que han construido son esas de cartón da la cual seguro alguien se forró. Me imagino que cuando se refiere a que los ecuatorianos llevamos una vida más "llevadera" se habla solo de los delincuentes, ¿verdad?, puesto que ellos son los más beneficiados de todo lo que este gobierno ha emprendido y reformado. La única inversión que es impresionante y nunca ningún irresponsable de la “partidocrácia” tuvo las agallas para hacerla, es la promoción de la imagen del presidente y la incesante campaña publicitaria electorera que hemos venido SOPORTANDO los ecuatorianos los últimos dos años.
Estoy muy de acuerdo que el socialismo del siglo XXI piensa en "LOS SERES HUMANOS" pasan pensando como mentirnos, como lavarnos el cerebro y como sacarnos el máximo provecho para el beneficio de la "revolución" y lógicamente de sus líderes (Léase comandantes Juan y Nacho, léase los Patiños, léase los manteles, etc., etc., etc.)
La única verdad comprobable es que mientras el Ec. Pozo era Ministro de Economía el país creció y todos nos beneficiamos con ese crecimiento, mientras que en el gobierno del Ec. Bravucón, nos vamos a un despeñadero del cual muy pronto hasta tanto delincuente auspiciado por la revolución va ha tener que emigrar ya que no va ha quedar nada que robar en nuestro pobre país.
25/Mayo/2009 a las 18:30
Me gustaría preguntarle a Dennys , si sabía que el Economista Pozo, dejó de ser Ministro de Finanzas en el gobierno del Coronel, porque esperaba con ansias locas ser el Embajador del Ecuador en Estados Unidos.
Pero como cayó su amigo "El Coronel", el debía saber muy bien que pasaba en el Gobierno de Gutíerrez , de Ayerve y de González que no sabemos dónde anda con su Hammer.
El economista Pozo debe saber Por qué fracasó Gutíerrez?, el no escribía como en está época porque ahí el país estaba en un avance infinito. Toda esa corruptela del Ministerio de Bienestar Social tu creés Dennys que Pozo sabía?.
A mi me diera verguenza haber pertenecido al Gobierno de Lucío Gutíerrez.Pero como sabemos seres como Pozo sólo les interesa su bienestar económico y nada más , leer de repente un Cuatemóc Sánchez,lectura de éxito, porque leer un Borges solo es para izquierdistas que perdemos el tiempo en tonteías que no es dinero. Lo único que sé que el Ecuador no le interesa al economista Pozo.
André Lasso Ruales
25/Mayo/2009 a las 23:27
PARA DENNYS:
Yo no estoy de acuerdo con Correa, pero parece que tú no recuerdas que "mientras el Ec. Pozo era Ministro de Economía" y "el país creció y todos nos beneficiamos con ese crecimiento" fue porque el Presupuesto del Estado no contemplaba el incremento de los ingresos por las remesas y precios del petróleo que, aunque no al nivel que llegaron en la dispendiosa etapa verdiagua, eran superiores a los presupuestados.
Gutiérrez y Pozo gozaron de ese bienestar que ellos no provocaron, pero sí provocaron el bienestar de los tenedores de deuda, como bien hace caer en cuenta Villacrés. "Quien tenga entendimiento, que entienda", Apocalipsis 13.