|    Pico y placa Quito:  9-0    |  

Niños prefieren la educación

Publicado el 09/Enero/2008 | 00:00

Hace tres años, en el botadero municipal de Manta, en Manabí, 89 niños y niñas trabajaban minando basura junto a sus padres. Hoy, luego de la incansable gestión de una mujer, ya no se ve allí a menores escarbando la basura para sobrevivir.

Isabel Palma Hugo es la coordinadora del “Programa de Erradicación de Trabajo Infantil en los Basurales de Manabí”. Ella recorre todos los botaderos de los 22 cantones tratando de convencer a los padres de que sus hijos no merecen compartir su suerte.

Isabel no solo logra sacar a los menores del basural. Lo más importante es “insertarlos dignamente al sistema educativo y productivo. “Sacar a los menores de los basurales no es sencillo, pues dependen de sus padres y son ellos quienes prefieren mantenerlos en esa labor en vez de enviarlos a estudiar”, señaló.

Contó que en Manta lograron el apoyo del alcalde, Jorge Zambrano, y la ayuda de otras instituciones, como el Innfa, gracias a lo cual “en estos dos últimos años de gestión ya no hay ni un menor en los basurales de la ciudad. Es más, los adolescentes que pasaron toda su vida en el botadero formaron una microempresa de abono orgánico”.

El basurero municipal en Portoviejo, por su parte, es considerado el más peligroso de Manabí, pues no posee un manejo de desechos. Aquí los centros de salud botan los desperdicios hospitalarios y estos llegan a las manos de los niños que aún trabajan allí minando entre los desperdicios.

“Hace unos meses se descubrió que los empleados de Solca tiraban desperdicios de ese centro de salud sin ninguna precaución. Hoy siguen llegando desechos hospitalarios, pero sin etiquetas que permitan delatar a los culpables”, dijo.

“No pretendemos dar una ayudad social, esto en realidad es responsabilidad de los municipios. Lo que hacemos es llamar la atención de los personeros y que ellos visualicen el problema”, dijo Palma. (MACH)

Historias de chamberos

Ahora es el promotor del proyecto

Gabriel trabajó desde los 7 hasta los 15 años en el basural de Manta. Él aceptó ser reinsertado en la escuela y hoy es parte de una microempresa de abono orgánico.

Gabriel se ofreció a ser parte de los promotores que tratan de convencer a los padres de los minadores para que permitan que sus hijos abandonen esa vida y estudien.

Tres días a la semana se moviliza a los botaderos de Manabí, donde entabla amistad con las familias de chamberos, les cuenta su historia y les demuestra que hay un futuro fuera del basural. (MACH)

Minador era hijo de comerciante próspero

"Carlos" trabajaba todo el día en el basural de Manta. Nadie sabía que su padre era un comerciante próspero que no enviaba a su hijo a la escuela y desconocía a qué se dedicaba el menor.

Luego, el niño fue rescatado, insertado en el "Programa de Erradicación de Trabajo Infantil en los Basurales" y se le dio beca de estudios. Cuando su padre se enteró, se acercó a la escuela a pedir que la beca se la dieran a otro niño, ya que, desde ese momento, él velaría por el bienestar de su hijo. Hoy, "Carlos" está por graduarse de bachiller. (MACH)

Hora GMT: 09/Enero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito

Archivado en | Metropolitana 

Tags :



Actualizado por

1

hoyenlinea - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Publicidad