La selección tricolor entrena cuatro horas diarias en la CDP
El torneo Sudamericano se realizó en Bolivia, con la participación de las delegaciones de Brasil, Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Perú y Colombia
Alas 15:00 las puertas del coliseo de gimnasia artÃstica se abren. Casi 70 niños entre 5 y 12 años ingresan presurosos con sus uniformes ceñidos y sus zapatillas de gimnasia.
Una radio anima el entrenamiento con música en alto volumen. Cinco instructores que dividen los grupos de niños y niñas por género y edad. Las niñas más pequeñas juguetean, suben a la viga, saltan en el trampolÃn.
Junto a la colchoneta más grande, tres niños destacan del resto: sus uniformes son iguales entre sà y su entrenamiento es más exigente que el de los demás. Ronny Gallardo, Israel Chiriboga, ambos de 11 años y Kelvin Rangel, de 12, utilizan uniformes blancos con azul de la Concentración Deportiva de Pichincha.
Gallardo, Rangel y Chiriboga regresaron la semana pasada de Bolivia, después de haber participado en el Sudamericano de gimnasia en el que ganaron seis medallas de oro.
Según el entrenador del equipo de gimnasia, Carlos Briones, los rivales más difÃciles fueron los equipos de Brasil y Argentina. "Alcanzamos la medalla de oro por equipo y en algunas máquinas, como barras sincronizadas, anillas y arzones".
El entrenamiento del equipo pichinchano empieza con treinta minutos de estiramiento. Briones ayuda a sus pupilos a estirar más sus extremidades, mientras ellos esconden sus rostros de dolor.
Luego, saltan en las colchonetas, giran en el aire. Entre ellos concursan: quién se queda más tiempo parado de manos.
Briones los mira desde un costado. Chiriboga se prepara para una corta sesión de barras sincronizadas. Se sube a la máquina, se da las vueltas. Casi 15 minutos después salta sobre la colchoneta con las manos levantadas y se lleva los aplausos de sus compañeros. "Al comienzo me daba miedo y me mareaba por tantas vueltas. Pero ya no".
Cuatro horas más tarde, el coliseo apaga sus luces. Los miembros del equipo de gimnasia regresan allà cada dÃa. "Lo bueno de que sean niños es que no lo ven como una competencia -destacó Briones-. Ellos solo buscan divertirse". (PAM)
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