Por Omar Ospina García
oospina@hoy.com.ec
Los medios, y las noticias que ellos elaboran a partir de los hechos que ocurren, se han vuelto necesarios
Los medios de comunicación son un producto intelectual y empresarial sui géneris. Ninguno, ni la prensa ni la radio ni la televisión ni, menos aún, la red Internet es imprescindible para la vida diaria. No parecen una necesidad básica como el yantar, el dormir o el 'folgar con fembra placentera' que diría el Arcipreste. En todo caso, no son más necesarios que el fútbol.
Nos podemos pasar muy bien sin saber de guerras, pestes, hambrunas y desastres, sin conocer con quien se acuesta Angelina (aparte de Brad, claro, que eso ya lo suponemos) o ignorando los gorjeos de Julito Iglesias. La vida sería más llevadera y sosegada si no supiéramos lo que acontece en el vecindario. No sospecharíamos que existen Chávez y Berlusconi, ni sabríamos de los incestos de Ortega o que alguna vez fatigó caminos la infumable Madre Teresa. No tendríamos que sufrir los falsos positivos de Uribe ni sus diminutivos, que serían solo para tormento de doña Lina, ni las rabietas sabatinas del presidente.
Pero ocurre que los medios, y las noticias que ellos elaboran a partir de los hechos que ocurren que no es lo mismo aunque parezca, se han vuelto necesarios. Casi como el yantar, el dormir o el folgar a que aludimos antes. ¿Qué sería de nosotros si no supiéramos de los goles de Messi? Como ya lo avizoró la filosofía, la realidad no lo es si no se conoce. Los doscientos mil muertos por el Tsunami de Indonesia fueron reales porque vimos la ola gigantesca, escuchamos los lamentos, leímos en la prensa la cantidad de cadáveres y el número de los desaparecidos.
Así las cosas, los medios de comunicación son necesarios. Tanto los privados, como los estatales. Pues sin medios oficiales no conoceríamos lo que hace de bueno el Gobierno. Y sin medios particulares no sabríamos lo que hace de malo el Gobierno. Y, por supuesto, hay que saber lo uno y lo otro porque la suma de ello se llama información. Y queremos, necesitamos estar bien informados. Aunque sea para charlar con los amigos, presumir de estar al día en la barra del Pobre Diablo o participar en 'Quién quiere ser millonario'. A todos nos interesa la información, incluido el Gobierno. Es bueno que en Carondelet sepan por donde anda calumniando o desbarrando Lucio Gutiérrez, y es bueno conocer también cuántos aviones piensa comprar el ministro Ponce para defendernos de otro ataque de Uribe, frenar el narcotráfico o desfilar el 10 de agosto Necesarios pues, como son, los medios deben ser parte de la canasta básica. Un Gobierno inteligente no puede cargar de impuestos a los medios porque ellos son un producto básico
y casi nunca un buen negocio. Incluso, sirven para iniciar a muchos en la lectura, único camino al conocimiento. De la farándula de El Universo se puede pasar a la información política del Expreso, de ahí a las páginas deportivas de El Comercio, luego a las crónicas de El Telégrafo y, finalmente, a los editoriales de HOY. Y quien hasta aquí llegue, quizá se le mida a las 700 páginas de Hombres que odian a las mujeres, de Stieg Larsson, que recomiendo con entusiasmo. Es bueno, pues, que el Gobierno posibilite a los ciudadanos la lectura.
Coletilla: Cargarle el IVA al papel en el que se imprimen libros, diarios y revistas, además de al lector que los adquiere, es cualquier cosa menos inteligente. El país necesita gente culta e informada.
Hora GMT: 04/Octubre/2009 - 05:07

04/Octubre/2009 a las 03:02
Què buen artìculo! Ligero en apariencias, profundo en su contenido... No solamente es necesario apoyar a la gente para que lea. Es fundamental proveerles con material de lectura que valga la pena y en esto Omar Ospina es un maestro. Muy bien educado, culto, con un uso excelente de la Gramàtica, escribe con buen sentido del humor y en un preciosìsimo Castellano y, elegantemente, dice todo lo que es necesario decir sin recurrir a la histeria o al insulto. Un ejemplo para todos...
04/Octubre/2009 a las 09:15
Principio inmutable del marketing : IDEAR , CREAR , CAMBIAR lo actual , lo existente , para que sea atractivo al prospecto y se venda como novedad ( No importa que sea innecesario ).
Moraleja inmutable : La VERDAD os hara libres ( Jn 8,32 ).
No parare hasta encontrar y proclamar la verdad. He dicho !
04/Octubre/2009 a las 10:22
Ciento por ciento de acuerdo con el comentario del Sr. Ospina. Por ejemplo, ayer en la televisión estatal escuche al Presidente Correa decir textualmente "solo Japón está mejor que nosotros". Y yo estaba en la completa ignorancia creyendo que con la Revolución Ciudadana eramos el mejor país del mundo. Pero solo hemos sido el segundo. Con la prensa (la corrupta y la celestial) todos los días se aprende.
04/Octubre/2009 a las 11:36
Sr Ospina
En realidad que al pais le interesa tener gente culta, pero a los gobernantes, no. Fijese en la calidad de ministros, fijese en la pesima formacion de los vicepresidentes de la asamblea. Gente audaz y desconocedora de las leyes. Comodines para mantener a la soterrada corrupcion. Lo verdaderamente malo es que no hay alternativa, continuan los actuales ineptos o regresan los anteriores. En realidad sr Ospina conocemos sobre la clase gobernante a traves de las interpretaciones de los periodistas.Un grupo de ellos en plena lucha politica contra el gobierno. A muchos de ellos les servira para que en su trabajo se superen y en su redaccion se sujeten a la verdad.
04/Octubre/2009 a las 11:41
Lo más innecesario que yo necesito son sus opiniones, Ospina. Y es que usted redacta muy bien pero opina muy mal. Sus frases son divertidas, muy bien encadenadas pero siempre a favor de Chávez, de Correa o de Fidel, por ejemplo. Y siempre en contra de Uribe. Usted, Ospina, no puede esconder su simpatía por los insurgentes de cualquier tipo y tampoco puede esconder su antipatía por los empresarios y banqueros. Curiosamente trabaja para uno de éstos últimos, así que su sinceridad siempre está en entredicho. Pero, a pesar de todo, su oponión es casi indispensable, más o menos como lo fue la de Catilina.