Amigo lector, gentil lectora: ¿Han oído ustedes hablar alguna vez de la Nanociencia? Es posible que sí, y que hayan visto escrita la palabra. Pero estoy seguro de que muchísimos ciudadanos jamás han tenido noticia de tal palabra y de su correspondiente significación.
Por ello me ha parecido oportuno ocuparme de la Nanociencia.
Vaya por delante que el mentado vocablo no existe en el diccionario académico. Aparece, sin embargo, en él el prefijo Nano- y el nombre Nanómetro.
Nano- viene del latín "nanus", y este del griego "nanos". Ambos vocablos, el latino y el griego, significan lo mismo: enano. Según el diccionario académico, el prefijo Nano- significa "una milmillonésima (10-9) parte", y "se aplica a nombres de unidades de medida para designar el submúltiplo correspondiente".
De Nanómetro nos dice el diccionario académico lo siguiente: "Medida de longitud que equivale a la milmillonésima (10-9) parte del metro". Su símbolo es mn.
Es decir, que si dividimos un milímetro en 1 millón de partes iguales, tenemos un millón de nanómetros. Es, ocioso es decirlo, una entidad mínima.
Pues, bien: La Nanociencia tiene por objeto el estudio de los objetos de tamaño Nanométrico, es decir, de objetos supermínimos.
¿Existen tales objetos? Cualquier colegial avisado sabe que sí existen tales objetos, puesto que la Física que estudian (o que deben estudiar) habla de ellos. Fíjense que un nanómetro es nada menos que 1 millón de veces más grande que el núcleo de un átomo.
Algunos estudiosos actuales hacen una comparación: la décima parte de un nanómetro es al tamaño de una manzana lo que el tamaño de la manzana es al tamaño de la Tierra.
Hora GMT: 24/Junio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Manuel Corrales Pascual
